Durante años, la estructura exportadora paraguaya estuvo marcada por un grupo reducido de productos como la soja, la carne bovina, la energía eléctrica y algunos derivados agroindustriales. Sin embargo, los datos más recientes muestran un cambio incipiente pero relevante. Entre enero y octubre de 2025, 16 productos nacionales lograron exportarse por primera vez, según cifras del Banco Central del Paraguay (BCP), difundidas por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC).
Se trata de bienes que no registraban antecedentes de exportación en los últimos seis años y que, en el período analizado, superaron los US$ 50.000 en ventas al exterior, cumpliendo además con la certificación de origen paraguayo. El relevamiento contempla únicamente empresas, productos y destinos que no habían alcanzado ese umbral entre 2019 y 2024, lo que confirma una expansión concreta de la canasta exportadora nacional.
Entre los productos que debutaron en mercados internacionales figuran materias vegetales o minerales trabajadas para tallar; bombas de aire o de vacío y compresores; neumáticos nuevos de caucho; helados, incluso con cacao; abonos minerales o químicos fosfatados y chocolate, además de otros bienes industriales y manufacturados. El listado refleja avances tanto en la industria como en el sector agroindustrial, con mayor valor agregado y procesos productivos más sofisticados.
Para el sector exportador, la lectura es positiva. Josefina Duarte, miembro del directorio de la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex), calificó este fenómeno como “muy auspicioso” y lo atribuyó a una búsqueda activa del empresariado por nuevos mercados.
“Esto lo que significa es que el empresariado está buscando mercados en el exterior para enviar sus productos. Cualquiera que esté trabajando nuevos productos está buscando mercados”, señaló Duarte.
Desde Capex, explicó, también están abocados a acompañar ese proceso, con foco en la diversificación de destinos, un factor esencial para reducir riesgos en un contexto mundial cada vez más volátil.
“Es muy importante diversificar los mercados por las adicciones —muchas veces políticas— de países que ponen tasas a las importaciones de determinados productos. En la medida en que se tenga diversificado el mercado exterior, se tiene menos riesgo”, sostuvo.
El hecho de que productos como chocolates, helados o abonos empiecen a exportarse marca, además, un cambio de mentalidad. Ya no se trata solo de vender commodities, sino de construir mercados de manera sostenida y segura, algo que, según Duarte, responde a decisiones estratégicas del sector privado.
“Eso significa que el empresariado está trabajando para ganar nuevos mercados en el exterior de manera segura”, remarcó.
La coyuntura financiera también juega su papel. Duarte mencionó que el actual nivel del dólar abre oportunidades para el financiamiento en moneda extranjera, siempre que las ventas estén aseguradas en esa misma divisa.
“Ahora que el dólar está bajo, conviene hacer préstamos en dólares, pero con la seguridad de que vas a cobrar en dólares”, explicó.
No obstante, el crecimiento exportador no está exento de desafíos. La dirigente advirtió sobre los costos logísticos, especialmente ante la bajante de los ríos, una vía clave para la salida de productos paraguayos.
“La bajante del río significa un aumento en la logística de exportación. Tenemos que cuidarlo mucho porque es un mejor sistema de salida de los productos del país”, alertó.
Tu opinión enriquece este artículo: