Según Amílcar Guillén, director de Proyectos Estratégicos del MOPC, “la ejecución de las obras estará a cargo del consorcio Rutas del Mercosur, integrado por ALYA Constructora SA, SEMISA Infraestructura SA, Tecnoedil SA Constructora y Construpar S.A.”.
El contrato contempla un Pago Diferido de Inversión (PDI) de US$ 24.077.936,70, con el Impuesto al Valor Agregado (IVA) incluido. “Los pagos serán semestrales durante 15 años y se iniciarán únicamente cuando la obra entre en servicio de manera provisoria, garantizando que la inversión inicial sea asumida por el concesionario y que el Estado comience a pagar solo cuando la infraestructura esté operativa”, explicó Guillén.
Durante el período de construcción, el adjudicatario deberá aportar US$ 80 millones de capital dentro de la Sociedad de Objeto Específico (SOE), que será creada para la ejecución del proyecto.
Por su parte, Claudia Centurión, ministra del MOPC, destacó que la firma del contrato marca un punto de inflexión. “Hoy dejamos de hablar de un proyecto para hablar de un contrato real, firmado y en ejecución”, enfatizó, al tiempo de señalar que se trata del contrato más grande de la actual administración y el segundo bajo la Ley N.º 5.102/13. La funcionaria recordó que la ruta fue construida hace más de 70 años y que hoy resulta claramente obsoleta frente a un tránsito que supera los 34.000 vehículos diarios. Con la intervención prevista, la capacidad del corredor aumentará en un 92%, elevando el estándar de servicio y seguridad.
Alcance de los trabajos
Entre los ítems principales figuran el mantenimiento y la rehabilitación desde Cuatro Mojones hasta Quiindy, y la duplicación del tramo comprendido entre Ytororó y Paraguarí. Asimismo, se prevé la construcción de cuatro enlaces a desnivel en San Antonio, Ypané, Guarambaré e Itá, además de intercambiadores y soluciones viales en puntos estratégicos.
El plan contempla, además, la rehabilitación del pavimento mediante fresado y reconstrucción de capas asfálticas; la mejora de más de 20 intersecciones; la instalación de al menos 17 semáforos; la construcción de 25 paradas de ómnibus; así como la intervención y reconstrucción de puentes y sistemas de drenaje. En cuanto a la duplicación, se proyecta la construcción de nuevas calzadas, intercambiadores, pasarelas peatonales y variantes viales en Yaguarón y Roque González, además de la reconstrucción de al menos siete puentes.
Impacto en el sector transporte
Por la PY01 circulan entre 4.000 y 6.000 camiones por día, movilizando más de 20.000 toneladas diarias de mercaderías. Con la ampliación, la ruta pasará de una capacidad diseñada para 13.000 vehículos diarios a una de 25.000, con un aumento estimado de la velocidad promedio en 20 km/h. “Esto se traduce en menos tiempo de viaje, mayor eficiencia logística y una reducción significativa de la accidentabilidad, especialmente en zonas urbanas”, explicó Guillén, quien destacó la construcción de desniveles y variantes para desviar el tránsito pesado de centros urbanos como Yaguarón y Roque González.
Desde el sector privado, Gabriel Sucharkiewicz, gerente general de FlexNet Paraguay, señaló que el principal costo para las empresas logísticas es el tiempo de gestión. “Una vía más ágil y segura permite reducir tiempos de tránsito, lo que se traduce en ahorros diarios en combustible, horas de trabajo, mantenimiento y depreciación de activos”, explicó.
En la misma línea, Agustín García, vicepresidente de la Asociación de Transportistas del Paraguay (Atolpar), detalló que una ruta en mejores condiciones impacta directamente en la estructura de costos del transportista. Menor consumo de combustible, menos desgaste de flotas, reducción de tiempos de viaje y menor siniestralidad se traducen en un menor costo por kilómetro recorrido y en una mayor competitividad del sector. “En síntesis, una ruta mejor baja costos, mejora el servicio y vuelve más competitivo al transporte paraguayo”, resumió.
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