El sector de la construcción cerró el 2020 con un balance positivo y espera mantener el nivel de obras

El ingeniero José Luis Heisecke, presidente de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco), explicó que a pesar de las restricciones por la pandemia la ejecución de obras no paró y se movió el 6,6% del PIB, a través de múltiples proyectos. Según el titular del gremio, la idea es mantener esta tendencia para seguir dinamizando la economía y mejorar la infraestructura del país.

Heisecke explicó que el sector de la construcción cuenta con dos divisiones de operación, obras públicas y obras privadas. Mientras que las públicas no se detuvieron durante la pandemia debido a la envergadura de los proyectos, las privadas fueron suspendidas pero por poco tiempo, siendo reactivadas en mayo. “De igual forma, la ejecución de proyectos privados despegó rápidamente y avanzaron los trabajos en edificios corporativos y residenciales, complejos comerciales, plantas industriales, entre otros sitios”, manifestó el presidente.

Solo el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) desembolsó más de US$ 1.000 millones en proyectos viales, sin contar las inversiones de otras instituciones públicas, algo que ayudó enormemente a la recuperación de las empresas y particulares, señaló el titular del gremio. Añadió a la vez que tanto las obras de gobierno como las privadas cerraron el 2020 con un balance más que positivo. 

Heisecke expuso que en 2019 el sector de la construcción generó el 6% del Producto Interno Bruto (PIB), pero tras el movimiento en 2020 fue posible crecer hasta 6,6%, equivalente a más de US$ 2.800 millones. “Además de mantener el alto nivel de ejecución de obras en ambos segmentos, este 2021 tenemos que solucionar el problema de la escasez de cemento, porque si hubiésemos tenido más la temporada pasada, el cierre de año hubiese sido incluso mejor. Este inconveniente lo tenemos hace tiempo pero ahora se siente más por el boom que existe en el sector”, mencionó el presidente.

Sobre un nivel de inversión óptimo, Heisecke declaró que hasta el 2030 Paraguay debe invertir entre US$ 1.200 y US$ 1.300 millones anualmente para mejorar la infraestructura del país. Las obras que deben priorizarse a futuro son las de saneamiento cloacal y aquellas relacionadas a la salud pública y al sistema educativo, como la construcción de escuelas, centros de formación, universidades y bibliotecas. Todo esto sin olvidar la importancia de las obras viales.

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