Solo en junio, las negociaciones alcanzaron US$ 837 millones, lo que representó un incremento del 11,9% frente al mismo mes del año pasado. Del total operado durante el período, el 87,6% correspondió al mercado secundario, mientras que el 12,4% se concentró en el mercado primario.
Para Pablo Cheng Lu, presidente de la Bolsa de Valores de Asunción, si bien el resultado muestra una evolución positiva frente al año anterior, el desempeño estuvo por debajo de lo esperado. “El primer semestre se cerró en un número menor al que nosotros estábamos estimando como crecimiento. A junio de 2026 tenemos un crecimiento del 9,7% con relación al año anterior, pero por debajo de los números que habíamos proyectado inicialmente”, explicó.
Uno de los factores que incidió en este comportamiento fue la disminución de operaciones vinculadas al producto de reporto, una herramienta que tradicionalmente aportaba un volumen importante al mercado. Según Cheng Lu, el cambio responde a nuevas formas de financiamiento de corto plazo utilizadas por las casas de bolsa.
Bonos concentran el mercado
Los datos del sector muestran que la estructura de las negociaciones continúa fuertemente concentrada en instrumentos de renta fija. Los bonos representaron el 96,1% del total operado en la BVA en junio, mientras que las acciones tuvieron una participación del 3,4% y los fondos de inversión apenas del 0,5%.
Esta composición evidencia que el mercado bursátil paraguayo sigue orientado principalmente hacia alternativas de financiamiento e inversión más conservadoras, con predominio de instrumentos de deuda frente a opciones de renta variable.
Por moneda, las operaciones en guaraníes mantuvieron una clara predominancia, con el 71% del total negociado, frente al 29% correspondiente a dólares. Este comportamiento refleja una mayor presencia de instrumentos emitidos en moneda local dentro del mercado de valores paraguayo.
Nasdaq consolidado y nuevos proyectos en agenda
Uno de los hitos recientes de la BVA fue la conexión con la tecnología de Nasdaq, proceso que ya se encuentra consolidado. Según Cheng Lu, la implementación no registró incidencias durante el semestre, lo que permite a la institución avanzar hacia una nueva etapa enfocada en proyectos de integración, digitalización y atracción de inversiones.
“Eso ya está totalmente consolidado. No tuvimos ninguna incidencia, entonces ese proceso ya finalizó. Ahora estamos avanzando con otros nuevos proyectos, con Cavapy y con otros estamentos”, afirmó.
Entre los proyectos que podrían tener impacto directo en el volumen de negociaciones se encuentra la posibilidad de que las emisiones primarias de bonos soberanos vuelvan a realizarse a través de la Bolsa. El presidente de la BVA señaló que ya existen conversaciones con el Ministerio de Economía y Finanzas en torno a esta alternativa.
“Estamos hablando con el Ministerio de Economía y Finanzas de que probablemente la emisión de los bonos soberanos en el mercado primario vuelva por la Bolsa. Si se da esa noticia, sería fabuloso y mejoraría totalmente los números de las negociaciones que se hacen a través de la Bolsa”, sostuvo.
Es importante recordar que, a partir de 2024, las emisiones de bonos realizadas por el MEF se hacen por medio de la depositaria de valores del BCP.
Acciones desmaterializadas y mayor profundidad de mercado
El avance de la desmaterialización de acciones también aparece como uno de los puntos relevantes para el desarrollo del mercado. En ese sentido, Cheng Lu destacó el impulso generado por Banco Continental, cuyas acciones se encuentran entre las más negociadas dentro del mercado bursátil.
No obstante, el desafío sigue siendo ampliar la cantidad de emisores y actores que negocien acciones dentro del mercado de valores. Para la BVA, una mayor participación de empresas permitiría avanzar hacia la construcción de un índice bursátil local, herramienta que actualmente el mercado paraguayo aún no posee.
“Necesitamos que existan otros actores que puedan negociar también sus acciones a través del mercado de valores y ahí crear un índice que actualmente no tenemos”, agregó.
En paralelo, también avanza el proceso vinculado a los Certificados de Depósito de Ahorro (CDA), aunque Cheng Lu aclaró que se trata de un proyecto impulsado por el Banco Central del Paraguay y que todavía no existe plena visibilidad sobre cómo se desarrollará la negociación secundaria de ese instrumento.
En paralelo, la BVA trabaja en la posibilidad de inmovilizar los certificados físicos que actualmente se negocian en el mercado, para llevarlos hacia un esquema electrónico. Para ello, será clave la nueva reglamentación de la Ley de Mercado de Valores.
Nueva reglamentación
La reglamentación de la nueva Ley de Mercado de Valores es uno de los elementos más esperados por el sector. Según Cheng Lu, el trabajo técnico ya se encuentra en su etapa final y actualmente está en revisión por parte de la asesoría legal del Banco Central del Paraguay.
Una vez concluida esa revisión, el documento pasará al directorio del BCP, que deberá dictar la nueva reglamentación. A partir de ahí, la Superintendencia de Valores podrá emitir las normas complementarias necesarias para su implementación.
La expectativa del sector es que el proceso pueda concretarse en el corto plazo. “Estamos realmente en la parte final de esto. Esperamos, si es posible, que en este mes de julio podamos ya tener la nueva reglamentación”, afirmó el presidente de la BVA.
Bonos bursátiles para mipymes
Otro de los instrumentos que podría dinamizar el mercado en el segundo semestre son los bonos bursátiles para mipymes, cuya autorización se espera en el corto plazo. La herramienta apunta a facilitar liquidez a proveedores, especialmente pequeñas y medianas empresas, a través de un mecanismo negociable dentro del mercado bursátil.
Cheng Lu explicó que el instrumento permitiría que los proveedores reciban pagos mediante un bono de cupón cero, que luego podrían negociar en el mercado secundario para obtener liquidez inmediata.
El objetivo es ofrecer una alternativa más eficiente frente a otras formas de financiamiento que hoy implican mayores descuentos para las mipymes. “La mayoría de estos proveedores son mipymes y necesitan liquidez. Hoy están accediendo a liquidez, pero a una tasa de descuento sumamente importante que claramente impacta en el resultado de sus operaciones. Este instrumento les va a dar liquidez para que puedan seguir trabajando”, añadió.
Expectativas para el segundo semestre
La BVA había proyectado inicialmente un crecimiento del 15% para este año, meta que por ahora no se está alcanzando. Sin embargo, el segundo semestre podría traer nuevos impulsos si se concretan algunos de los proyectos en agenda, entre ellos el retorno de los bonos soberanos al mercado primario bursátil, la reglamentación de la Ley de Mercado de Valores, los bonos para mipymes y la conexión de Cavapy con custodios internacionales.
“Entendemos que en el segundo semestre Cavapy se va a conectar a los custodios internacionales, y eso nos abre una enorme oportunidad para la presencia de inversores extranjeros dentro del mercado local”, sostuvo.
Tu opinión enriquece este artículo: