De un cuarto con una máquina familiar a un showroom propio: Ana Paula, el emprendimiento de sastrería femenina

Ana Paula Patiño Pérez es la propietaria y diseñadora de Ana Paula, un emprendimiento dedicado al diseño, moldería y confección de prendas femeninas de estilo clásico. El nombre del negocio surgió como una forma de darle identidad propia a la marca, algo fácil de recordar y que represente su esencia.

Desde sus inicios, el trabajo se centra en crear prendas femeninas pensadas para el día a día, sin dejar de lado la formalidad que puede adaptarse a diferentes ocasiones. En el local, cada prenda se trabaja desde la elección del tejido hasta la confección final, ofreciendo a las clientas la posibilidad de participar en el proceso, ya sea eligiendo un modelo por talle o pidiendo un diseño a medida.

La idea de emprender en este sector comenzó en la etapa universitaria, cuando una profesora de confección despertó en Ana Paula el interés por la sastrería. Aunque al principio realizaba prendas casuales, con el tiempo fue orientándose a la sastrería femenina, encontrando en este rubro un espacio para desarrollarse y aprender constantemente.

Uno de los principales desafíos al iniciar fue la falta de capital. Comenzó trabajando en su habitación, con una mesa y una máquina familiar, enfrentando la incertidumbre de no saber cómo crecer. Sin embargo, a través de redes sociales y con el tiempo, pudo ir ampliando el negocio, hasta contar hoy con un showroom y un taller propio.

Ana Paula se diferencia por ofrecer un servicio personalizado, desde la elección de la tela hasta la prueba final de la prenda. En su localidad (San Lorenzo) y zonas cercanas, no es común encontrar talleres que trabajen la sastrería femenina a medida, o los costos suelen ser altos. Por eso, buscan acompañar a cada clienta en el proceso, adaptando los diseños a sus necesidades, con precios más accesibles para este tipo de trabajo.

Los productos más solicitados son los sets sastreros, con blazer o chalecos, cuyos precios oscilan entre G. 280.000 y G. 420.000, dependiendo del talle y diseño. Las prendas a medida tienen un recargo del 15% sobre el precio base, debido al trabajo adicional que requieren. También cuentan con prendas en stock, como pantalones, chalecos y blazers, en talles que van del 34 al 46.

Los meses de mayor movimiento son enero, marzo, mayo, noviembre y diciembre, especialmente por las defensas de tesis, donde muchas jóvenes buscan un conjunto formal y cómodo. Además, la propietaria destaca que una de las mayores satisfacciones es ver cómo clientas viajan desde otros puntos del país para hacerse una prenda, lo que confirma que el trabajo y esfuerzo dan resultado.

Actualmente, el equipo está conformado por Ana Paula, quien se encarga del diseño, moldes, cortes y redes sociales, y Analia Fariña, que trabaja como modista y asistente en el taller. Los pedidos se organizan según el tipo de trabajo, dando prioridad a los encargos a medida que suelen agendarse con dos semanas de anticipación, aunque también se adaptan según la disponibilidad y la existencia de prendas listas para entregar. El número para hacer pedidos es el 0991 997 032.

Para quienes desean comenzar su propio negocio, la joven emprendedora aconseja no apurarse y entender que todo lleva su tiempo. Recuerda que cada sacrificio, cada noche de trabajo, tendrá su recompensa, siempre que se mantenga la confianza en uno mismo. Concluye afirmando que los sueños están para cumplirse, y que, con esfuerzo, todo es posible.

Tu opinión enriquece este artículo:

Paraguarí sabe a Ña Nilda: la cafetería que nació del legado de una repostera con 40 años de historia

(Por BR) Fernando González, pastelero de la ciudad de Paraguarí, creció en la cocina de su mamá, Ña Nilda, quien hace 40 años se dedicaba a hacer tortas para toda la ciudad. Allí encontró la inspiración para emprender: dejó su trabajo estable, emigró a Estados Unidos para perfeccionarse en el sector pastelero y hoy abrió su propia cafetería y pastelería en honor a su madre, Ña Nilda

Exportaciones movieron US$ 10.162,8 millones en el semestre, pero el sector advierte desafíos logísticos, cambiarios y de previsibilidad

(Por MV) Las exportaciones cerraron el primer semestre de 2026 con un desempeño positivo y una señal importante para el comercio exterior: crecieron los envíos tradicionales y también comenzaron a ganar espacio nuevos productos, mercados y rubros con mayor procesamiento. De acuerdo con datos del Banco Central del Paraguay (BCP), las exportaciones totales alcanzaron US$ 10.162,8 millones al mes de junio, lo que representó un aumento del 23,6% frente al mismo periodo de 2025.

Las obras de infraestructura empujan un nuevo mapa industrial fuera de las zonas congestionadas

(Por TA) El crecimiento acelerado de proyectos inmobiliarios en las principales ciudades modificó la relación entre las zonas residenciales y los polos industriales. La expansión de edificios de departamentos y barrios cerrados rodeó a industrias que décadas atrás operaban en sectores alejados de la urbanización, una situación que hoy genera desafíos para la movilidad, la logística y la planificación del desarrollo urbano.

Ganadería cambia de mapa: cuatro departamentos aumentaron sus hatos mientras el stock nacional sigue cayendo

(Por SR) Aunque Paraguay redujo cerca del 9% de su hato bovino entre 2020 y 2025, un estudio de la Mesa Paraguaya de Carne Sostenible revela que la caída no fue uniforme. Mientras varias zonas perdieron animales y productores, Ñeembucú, Cordillera, Misiones y Paraguarí lograron aumentar sus respectivos stocks, configurando un nuevo mapa de la producción ganadera que será presentado durante la Expo Paraguay 2026.