Gracias al Papa Francisco, en Asunción y alrededores sólo quedan 2.000 plazas hoteleras

La próxima visita del Papa Francisco a Paraguay ha provocado que, a días de su llegada solo queden 2.000 plazas hoteleras en la Capital y otras ciudades aledañas.
De las 11.053 camas disponibles en Asunción y en los departamentos Central, Cordillera, Paraguarí y Guairá, 9.000 ya han sido reservadas, según un comunicado de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur).
Recordemos que el Papa Francisco llegará a Paraguay el 10 de julio, tras visitar Ecuador y Bolivia, y permanecerá hasta el domingo 12.
Hace algunas semanas, Marcela Bacigalupo, titular de la Senatur, dijo que este acontecimiento provocaría el ingreso de al menos un millón de turistas provenientes de países limítrofes, dejando ingresos por casi US$ 200 millones en concepto de turismo.
Según estimaciones de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil, unos 2.000 pasajeros llegarán por día al aeropuerto de Asunción durante el fin de semana de la visita de Francisco; no obstante, la mayoría de los turistas ingresarán en buses o vehículos particulares.
Cabe mencionar, que en los puestos fronterizos de las ciudades Puerto Falcón y Encarnación (frontera con Argentina) y Pedro Juan Caballero y Ciudad del Este (fronterizas con Brasil), el Gobierno realizará la campaña “Buen anfitrión”, con 24 horas de atención al público desde el 6 de julio.

El e-commerce local se acerca a US$ 3.000 millones y al 5% del PIB (apunta a llevar las ventas a mercados internacionales)

(Por MV) El comercio electrónico paraguayo entra en una nueva etapa. Con un mercado que este año podría superar los US$ 3.000 millones y acercarse al 5% del PIB, el sector busca seguir consolidando las ventas digitales dentro del país y avanzar hacia un modelo de comercio electrónico transfronterizo que permita a las empresas locales colocar sus productos en mercados regionales e internacionales.

Ciudad del Este ya no es la ciudad que el país cree conocer

(Por Carlos Gómez Núñez) Me fui de Ciudad del Este a los doce años y volví siendo adulto, con una convicción que en ese momento no era fácil de explicar en Asunción: que esta ciudad iba a ser mucho más que la ciudad de las compras. Hoy, cuando en la capital todavía se habla de Alto Paraná como un mercado secundario, me da la sensación de que la conversación pública va bastante atrás de lo que está pasando en la calle. Y esa distancia, a mi criterio, es la oportunidad.