La expectativa era alta. El director de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) de Asunción, Rodrigo Delvalle, informó previamente que se esperaba la concurrencia de hasta 50.000 personas en el microcentro capitalino durante el evento “El Centro Alienta”, organizado para acompañar el estreno mundialista de la selección paraguaya.
Desde horas de la tarde, el ambiente ya reflejaba la magnitud del acontecimiento. Pantallas gigantes, espacios gastronómicos y propuestas especiales para los aficionados transformaron distintos puntos de la capital en escenarios de encuentro para seguir a la Albirroja.
Pedro Valiente, propietario de El Bolsi, destacó el movimiento registrado en el centro histórico durante la jornada.
“El centro estuvo espectacular, había un ambiente increíble, mucha expectativa por el partido y pantallas por todos lados. Desde las tres de la tarde ya se sentía una energía muy linda”.
Desde El Bolsi señalaron que el viernes registró un nivel de actividad superior al de una jornada habitual.
“Hubo gente que llegó a las cinco de la tarde y ya no se movió más para tener una buena ubicación. Eso generó presencia, pero también hizo que el consumo fuera más moderado de lo esperado”.
A pesar de la importante concurrencia, el comportamiento de los consumidores fue distinto al observado en otros eventos. Muchos asistentes permanecieron durante varias horas ocupando mesas y espacios sin realizar consumos constantes, lo que limitó el impacto económico que podría haber generado una mayor rotación de clientes.
Una situación similar fue observada por José Carlos Talavera, director comercial de Territorio Chopp, quien explicó:
“Nosotros somos principalmente una casa de after office. Al ser tarde el partido, la gente se reservó para llegar más tarde. Lastimosamente, el resultado hizo que los ánimos bajaran y, con el frío, mucha gente incluso ya se retiraba al finalizar el primer tiempo”.
El ejecutivo indicó que el local no registró un crecimiento significativo en las ventas durante la jornada, aunque destacó la capacidad de convocatoria que tiene la selección nacional.
“Es impresionante lo que genera la Albirroja. La selección nos une y nos convoca a todos como nada que yo haya visto. Ningún club o evento genera el nivel de unión y entusiasmo que produce Paraguay”, dijo Talavera.
En esa línea, auguró:“Esperemos que el equipo encuentre los ajustes y la dirección correcta para seguir compitiendo hasta instancias avanzadas de la Copa. Ahí sí vamos a sentir algo enorme, sin dudas, en toda la economía”.
Por su parte, Augusto Insfrán, propietario del bar Rockero, señaló que el comportamiento de los consumidores fue diferente al observado durante otros partidos de la selección.
“El jueves fue mucho mejor que el viernes. Mucha gente optó por los eventos masivos o por hacer asados en sus casas. Hubo movimiento, pero no como en los últimos partidos de Eliminatorias”.
Según explicó Insfrán, una parte importante del público eligió participar en actividades organizadas en espacios abiertos o encuentros privados, mientras que los bares recibieron principalmente a sus clientes habituales.
Sin embargo, donde más se sintió el impacto fue durante el fin de semana posterior al partido. Los empresarios coincidieron en que la derrota terminó afectando el ánimo general de los consumidores y redujo la actividad comercial durante el sábado y el domingo.
“El sábado y el domingo se sintieron muertos. Había menos gente afuera que en un fin de semana normal. La derrota apagó un poco al Paraguay”, afirmó Valiente.
Aunque el debut mundialista logró movilizar miles de personas y generar una atmósfera festiva en distintos puntos de la ciudad, el resultado deportivo terminó condicionando el comportamiento del consumo durante los días posteriores.
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