Las sillas Chanel ya están disponibles en el país; ideal para eventos empresariales y sociales

El gran número de eventos sociales o empresariales que se realizan en nuestro país, obliga a las empresas del sector a “actualizarse” constantemente, guiadas por las tendencias mundiales.
La última incorporación del sector son las sillas Chanel, fabricadas en policarbonato, para brindar calidad, elegancia y comodidad.
Laura Méndez, experta en organización de eventos, comentó que tras investigar sobre las opciones que se ofrece en nuestro país y las últimas novedades a nivel mundial, se dió cuenta que no se contaba con este tipo de productos.
“Un complemento para las sillas son los almohadones de colores, dependiendo de la decoración de cada evento y el gusto del cliente.”, agregó.
El diseño del respaldo con los dos arcos que se entrelazan, rememoran el logotipo de Chanel, marca que le da el nombre de identificación a este modelo de sillas, que en otros mercados se comercializan también con el nombre Phoenix.
Las sillas están disponibles para Bodas, Civiles (quedan muy sobrias), 15 años, Bautismos, Comuniones, Baby Showers, Bridal Shower, Desfiles, Eventos Corporativos.
Por ser de color blanco son muy versátiles y se adaptan a todo tipo de eventos.

Gustavo Giménez: “Para el segundo semestre trabajamos en el lanzamiento de una TC mipyme para acompañar los procesos de formalización”

(Por MV) Las micro, pequeñas y medianas empresas son uno de los pilares más importantes de nuestra economía. Unas 420.109 mipymes operaron en el país durante 2024. Pero su relevancia no solo se mide por la cantidad de unidades económicas activas, sino también por su rol en la generación de empleo y en el movimiento diario del comercio, los servicios y la industria. No obstante, el sector sigue arrastrando uno de sus mayores desafíos históricos: avanzar hacia una formalización más simple, accesible y sostenible.

Empezaron con G. 150.000 y 100 medialunas; hoy son parada obligatoria en el centro de Asunción

(Por NL) A los 19 años, Milagros Ríos se encontró con una realidad que viven muchos jóvenes que son las puertas del mercado laboral cerradas una tras otra por no tener experiencia trabajando formalmente, pero lo que parecía ser un obstáculo terminó siendo el punto de partida de una historia de emprendimiento. Junto a su pareja, Ever Alfonso, apostó los últimos G. 150.000 que tenían para preparar 100 medialunas y venderlas en una feria por el Día de los Enamorados.