Marketplace comercializará la línea de “muebles que educan” (te contamos de qué se trata)

Koga Impact Lab y la Fundación Itaú presentarán la línea de muebles Pa’i Puku, sillas y mesas elaboradas con madera del chaco que destacan por su entramado de cuero natural, desarrolladas por la Escuela Pa’i Puku.
La marca inaugurará su propio espacio en el centro comercial Marketplace mañana.
Los muebles Pa’i Puku se destacan debido a que tienen una historia que contar. Son fabricados por la carpintería de la Escuela Pa’i Puku, que ofrece educación primaria y secundaria bajo régimen de internado, y formación poliprofesional prácticamente gratuita a los niños y jóvenes de escasos recursos de la zona.
Bruno Defelippe, Director de Koga Impact Lab, explicó que en el caso de la carpintería el modelo consiste en una unidad productiva y rentable que por medio de sus actividades genera recursos para que la Escuela Pa’i Puku pueda continuar educando, alimentando y hospedando a cientos de niños.
“La idea de tener un espacio en Marketplace surge debido a la necesidad de volver la carpintería Pa’i Puku la principal fuente de ingreso de la escuela y convertirla en una empresa social.”, agregó.
Con este proyecto, Fundación Itaú ayuda a crear una empresa social de la carpintería, mediante el coaching administrativo, de marketing y comercial de la mano de Koga.
La Fundación además apoya en reformas edilicias necesarias para el logro de objetivos del proyecto y en la gestión con otras empresas que han decidido apostar a la Escuela.

Gustavo Giménez: “Para el segundo semestre trabajamos en el lanzamiento de una TC mipyme para acompañar los procesos de formalización”

(Por MV) Las micro, pequeñas y medianas empresas son uno de los pilares más importantes de nuestra economía. Unas 420.109 mipymes operaron en el país durante 2024. Pero su relevancia no solo se mide por la cantidad de unidades económicas activas, sino también por su rol en la generación de empleo y en el movimiento diario del comercio, los servicios y la industria. No obstante, el sector sigue arrastrando uno de sus mayores desafíos históricos: avanzar hacia una formalización más simple, accesible y sostenible.

Empezaron con G. 150.000 y 100 medialunas; hoy son parada obligatoria en el centro de Asunción

(Por NL) A los 19 años, Milagros Ríos se encontró con una realidad que viven muchos jóvenes que son las puertas del mercado laboral cerradas una tras otra por no tener experiencia trabajando formalmente, pero lo que parecía ser un obstáculo terminó siendo el punto de partida de una historia de emprendimiento. Junto a su pareja, Ever Alfonso, apostó los últimos G. 150.000 que tenían para preparar 100 medialunas y venderlas en una feria por el Día de los Enamorados.