Mundial dejó resultados ambiguos en la industria textil, pero sector espera un segundo semestre de crecimiento

El mes del Mundial de fútbol deja un saldo dispar para la industria de la confección paraguaya. Mientras las marcas deportivas celebraron un incremento en sus ventas gracias al furor por la Albirroja, el resto del sector experimentó una caída generalizada en junio y los primeros días de julio. Sin embargo, el balance del primer semestre se mantuvo estable en comparación con el año anterior, y las expectativas para el cierre de 2026 son optimistas.

Javier Abbate, presidente de la Asociación Industrial de Confeccionistas del Paraguay, confirmó que las ventas totales del sector disminuyeron durante el periodo en que se disputó el certamen mundialista. Según el referente, la merma no fue homogénea. Mientras las firmas especializadas en indumentaria deportiva lograron un buen nivel de facturación impulsado por la demanda de camisetas y accesorios de la selección nacional, el resto de los confeccionistas, especialmente aquellos dedicados a la moda cotidiana o formal, vieron caer sus números de manera notoria.

Abbate, dueño de un negocio que no pertenece al rubro deportivo, fue contundente: “Lastimosamente para mi negocio, como no somos marca deportiva, las ventas disminuyeron. Hicimos pocas remeras de Paraguay, prácticamente para los funcionarios, entonces a nosotros particularmente no nos resultó positivo este mes”.

El presidente de la asociación también apuntó a un factor que suele pasarse por alto en el análisis del consumo durante los partidos: la competencia de otros gastos asociados al evento. “A pesar de un incremento en la venta de prendas de la Albirroja, también se dio una dinámica en la que la plata se invierte en otras cosas que hacen al partido, como el asado, la cerveza o salir a comer fuera”, explicó. Esta desviación del presupuesto familiar hacia la gastronomía y el esparcimiento restó impulso a las compras de vestimenta no deportiva.

Pese a este tropiezo estacional, el panorama global del sector no es negativo. Abbate destacó que, al cierre del primer semestre, la industria de la confección igualó las cifras del mismo período del año anterior, lo que demuestra una base sólida y una capacidad de resistencia ante los vaivenes del consumo. “El sector cerró igual al año pasado”, afirmó, subrayando que la disminución puntual de los meses mundialistas no alcanzó para poner en jaque el acumulado del semestre.

Las proyecciones para lo que resta del año son aún más alentadoras. Abbate anunció que el segundo semestre se presenta como el mejor del año, gracias a una renovación total de la colección, que ya está alineada y lista para su lanzamiento. “Este segundo semestre estamos muy alineados ya con la colección, esperando el lanzamiento. Cambiamos toda la colección y será más explosiva”, prometió Abbate, quien confía en que la innovación en diseños y tejidos reactive el interés del público y compense las pérdidas de los meses anteriores.

En general, la tendencia de la industria apunta a que el fervor deportivo disminuya un poco, aunque Cerro y Olimpia continúan con agenda internacional, y a que los consumidores vuelvan a enfocarse en el vestuario diario, con propuestas frescas, ya pensadas para una renovación veraniega.

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