El buen desempeño también encuentra respaldo en los datos, pues, de acuerdo con el Banco Central del Paraguay (BCP), los metales comunes, productos metálicos, maquinarias y equipos figuraron entre las actividades manufactureras que más incidieron positivamente en el crecimiento industrial durante 2025. En ese contexto, Huidobro señaló que la industria metalúrgica cerró ese año con un crecimiento del 11,7%, según datos del BCP citados por el gremio.
En conversación con InfoNegocios, el titular del CIME explicó que este escenario no responde a un único factor, sino a una combinación de inversiones privadas sostenidas, el auge de los proyectos inmobiliarios y la instalación de nuevas industrias maquiladoras, que incrementaron la demanda de estructuras y productos metálicos.
“Hay una mayor demanda, una mayor venta y una mayor producción; las fábricas están trabajando más”, afirmó.
Explicó que uno de los principales indicadores que monitorean es el ingreso de materia prima, ya que permite medir el nivel de actividad industrial. Según comentó, el incremento en ese movimiento refleja que las empresas están produciendo más para responder al aumento de los pedidos, principalmente provenientes del sector de la construcción.
“Las inversiones se mantienen altas y todo lo que sean productos para la construcción está con mucha demanda”, agregó.
Además de liderar el crecimiento, la industria metalúrgica tiene un peso cada vez mayor dentro del aparato productivo nacional. En 2024, el valor de su producción alcanzó aproximadamente US$ 1.700 millones, mientras que el valor agregado llegó a US$ 760 millones, cifra equivalente a cerca del 8% del Producto Interno Bruto (PIB) industrial, de acuerdo con datos del BCP.
Hay capacidad para crecer mucho más
Pese al buen desempeño, desde el CIME sostienen que el sector todavía está lejos de alcanzar su techo. Una encuesta realizada por el gremio revela que las industrias metalúrgicas operan, en promedio, al 62% de su capacidad instalada, lo que significa que podrían incrementar su producción en un 38% sin necesidad de realizar grandes inversiones en infraestructura.
Otro indicador que refleja el dinamismo del rubro es su participación dentro del Régimen de Materia Prima. Actualmente, la metalurgia concentra cerca del 50% de su utilización, un dato que, según Huidobro, evidencia el nivel de inversión que vienen realizando las empresas privadas para ampliar plantas, incorporar tecnología y modernizar procesos productivos.
Sustituir importaciones y aprovechar la maquila
Aunque el escenario es favorable, el presidente del CIME considera que el siguiente paso pasa por fortalecer la participación de la industria nacional en mercados que todavía dependen de productos importados.
Actualmente, Paraguay continúa importando importantes volúmenes de autopartes, piezas para maquinaria pesada y equipamientos eléctricos que, según el gremio, podrían fabricarse localmente bajo estándares internacionales.
En ese contexto, Huidobro considera que existe una oportunidad para desarrollar una mayor producción nacional de autopartes, maquinaria agrícola y equipamientos eléctricos destinados a industrias, edificios y plantas productivas.
El crecimiento del régimen de maquila también abre nuevas posibilidades. Según explicó, la instalación de industrias en el país está impulsando la construcción de naves industriales, generando una demanda creciente de estructuras metálicas y, al mismo tiempo, la posibilidad de que empresas paraguayas se integren como proveedoras de piezas para cadenas de valor internacionales, especialmente en la industria automotriz de países vecinos.
No obstante, advirtió que uno de los desafíos pendientes es lograr un mayor posicionamiento de la industria metalúrgica nacional frente a los productos importados, particularmente en el segmento de las naves industriales.
A esto se suma otro reclamo del sector: la necesidad de agilizar los procesos de compras públicas. Para Huidobro, los largos plazos de adjudicación retrasan la implementación de políticas de desarrollo industrial y limitan las oportunidades para que la producción nacional gane mayor protagonismo en proyectos impulsados por el Estado.
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