Tea Time Bakery, la nueva opción gastronómica del barrio Carmelitas (llegó con más proyectos en puerta)

Con un estilo cálido y acogedor, abrió sus puertas la pastelería “Tea Time Bakery” sobre la avenida San Martín casi Federación Rusa, del barrio Carmelitas de Asunción.
Guadalupe Cáceres Ratti, propietaria del emprendimiento, dijo que el local funciona bajo el concepto de un almacén donde los clientes pueden pasar a elegir sus productos sin perder mucho tiempo.
Asimismo, adelantó que tienen pensado ampliar su local y habilitar en el mismo lugar una casa de té.
“Uno de nuestros productos más demandados son los bookies, una preparación hecha de  brownies y cookies. Además ofrecemos otros productos dulces como oreo bites, oreo relleno con nutella, brownie, oreo cookies sandwich, entre otros.”, agregó.
Otra de las innovaciones que la marca pretende incorporar para este año son los carritos gourmet para eventos especiales.
“Muchos clientes ya nos pide mesas de dulces, y nosotros queremos presentarles algo más innovador, nunca antes visto en el mercado.”, expresó Cáceres Ratti.
El horario de atención de Tea Time Bakery es de 14:00 a 19:00 horas de lunes a sábado, próximamente prevé habilitar también los domingos.

El e-commerce local se acerca a US$ 3.000 millones y al 5% del PIB (apunta a llevar las ventas a mercados internacionales)

(Por MV) El comercio electrónico paraguayo entra en una nueva etapa. Con un mercado que este año podría superar los US$ 3.000 millones y acercarse al 5% del PIB, el sector busca seguir consolidando las ventas digitales dentro del país y avanzar hacia un modelo de comercio electrónico transfronterizo que permita a las empresas locales colocar sus productos en mercados regionales e internacionales.

Ciudad del Este ya no es la ciudad que el país cree conocer

(Por Carlos Gómez Núñez) Me fui de Ciudad del Este a los doce años y volví siendo adulto, con una convicción que en ese momento no era fácil de explicar en Asunción: que esta ciudad iba a ser mucho más que la ciudad de las compras. Hoy, cuando en la capital todavía se habla de Alto Paraná como un mercado secundario, me da la sensación de que la conversación pública va bastante atrás de lo que está pasando en la calle. Y esa distancia, a mi criterio, es la oportunidad.