Tea Time Bakery, la nueva opción gastronómica del barrio Carmelitas (llegó con más proyectos en puerta)

Con un estilo cálido y acogedor, abrió sus puertas la pastelería “Tea Time Bakery” sobre la avenida San Martín casi Federación Rusa, del barrio Carmelitas de Asunción.
Guadalupe Cáceres Ratti, propietaria del emprendimiento, dijo que el local funciona bajo el concepto de un almacén donde los clientes pueden pasar a elegir sus productos sin perder mucho tiempo.
Asimismo, adelantó que tienen pensado ampliar su local y habilitar en el mismo lugar una casa de té.
“Uno de nuestros productos más demandados son los bookies, una preparación hecha de  brownies y cookies. Además ofrecemos otros productos dulces como oreo bites, oreo relleno con nutella, brownie, oreo cookies sandwich, entre otros.”, agregó.
Otra de las innovaciones que la marca pretende incorporar para este año son los carritos gourmet para eventos especiales.
“Muchos clientes ya nos pide mesas de dulces, y nosotros queremos presentarles algo más innovador, nunca antes visto en el mercado.”, expresó Cáceres Ratti.
El horario de atención de Tea Time Bakery es de 14:00 a 19:00 horas de lunes a sábado, próximamente prevé habilitar también los domingos.

Del Mundial a los negocios: Paraguay y Turquía fortalecen lazos comerciales con foco en agroindustria, carne y maquila

(Por MV) La Albirroja enfrentará a Turquía (oficialmente Türkiye desde el 2022) este sábado a las 00:00 en un partido que despierta expectativa entre los aficionados paraguayos. Pero más allá del fanatismo, la pasión por el fútbol y el clima mundialista, el cruce también abre una oportunidad para observar una relación que viene ganando terreno fuera de la cancha.

Lo que quieren dejarles a sus hijos: las reflexiones más personales de 7 empresarios paraguayos

(Por NL) ¿Qué es lo que quieren dejarles a sus hijos? En el marco del Día del Padre, InfoNegocios hizo esa pregunta a siete empresarios paraguayos de distintos sectores. Las respuestas revelaron una gran coincidencia: ninguno habló primero de dinero, facturación o crecimiento, sino más bien de propósito, tiempo compartido, valores y, por supuesto, del legado que esperan transmitir a la próxima generación.