Fiorella Pereira, directora de la marca en Paraguay comentó que hoy Raphaella Booz apuesta a interpretar las nuevas demandas del consumidor sin perder su esencia, acompañar a una mujer moderna, segura y versátil en cada momento de su día. “Nuestra propuesta está en ofrecer modelos en tendencia, fáciles de usar y pensados para acompañar el día a día, sin complicaciones y con mucho estilo”, dijo.
“El objetivo es que cada mujer encuentre ese par que le haga sentir linda, segura y cómoda al mismo tiempo”, explicó Pereira. Este cambio en el comportamiento del cliente es uno de los factores que más impactó en la estrategia de la marca en los últimos años. Según Pereira, la mujer actual está más informada, es más selectiva y busca productos versátiles que puedan adaptarse a diferentes ocasiones. “Ya no compra solo por impulso. Elige mejor, valora la comodidad y también está más abierta a probar nuevas propuestas, siempre que se ajusten a su estilo”, señaló.
En cuanto a tendencias, la temporada marca una clara inclinación hacia una estética que fusiona lo clásico con toques contemporáneos. Las siluetas definidas, las puntas finas y los tacones medios dominan la escena, respondiendo a una demanda de calzado que sea visualmente atractivo, pero también funcional. En este escenario, las botas se posicionan como el producto estrella, con una fuerte presencia de modelos altos, bucaneras y texanas, que aportan versatilidad y carácter a los looks.
A su vez, la colección se complementa con piezas como stilettos, mocasines, ballerinas, mules y zapatillas urbanas, ampliando las opciones para distintos momentos del día. Este enfoque integral responde a la necesidad de contar con productos que acompañen tanto un outfit casual como uno más formal.
El uso de materiales también juega un rol determinante en la construcción de la propuesta. El cuero, sello distintivo de la marca, se mantiene como protagonista, pero se ve enriquecido con texturas como el croco, la gamuza y el charol, que elevan cada diseño y aportan un diferencial sofisticado. En paralelo, la paleta de colores “los neutros siguen siendo los favoritos: negro, nude, marron Son infalibles. Pero también sumamos colores que destacan como el cow print, animal print, vino y tonos tierra, que le dan vida a cualquier outfit”, mencionó Fiorella.
Para Pereira, el gran desafío del sector hoy pasa por encontrar ese punto medio entre estética y confort. “Ya no alcanza con que un zapato sea lindo. Tiene que ser cómodo sí o sí. La clienta quiere verse bien, pero también sentirse bien durante todo el día”, afirmó.
“Actualmente contamos con dos sucursales en Asunción, donde acercamos esta propuesta al público local, ofreciendo una experiencia de compra alineada con el posicionamiento internacional de la marca”, detalló.
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