Octubre es el mes en el que los pinceles dejan de ser solamente una herramienta de belleza para convertirse en aliados de la creatividad. Con la llegada de Halloween, los rostros se transforman en personajes de terror, criaturas fantásticas y versiones más atrevidas del maquillaje tradicional. Sin embargo, no todo tiene que ser miedo y sangre: el glamour también encuentra su lugar entre las tendencias de la temporada.
Para Ada Cristaldo, maquilladora profesional que trabaja en el rubro desde hace 11 años, cada propuesta representa un desafío diferente. Su interés por el maquillaje artístico nació de una inquietud creativa y de su deseo de explorar el mundo de la pintura. “Soy una artista frustrada, siempre quise hacer pintura. Por el lado de los colores y la parte creativa es que me llamó la atención el maquillaje”, comenta sobre los inicios de su carrera.
Desde entonces, combina el maquillaje social para bodas y otros eventos con propuestas artísticas, trabajos para producciones audiovisuales y experiencias en pasarelas. Su recorrido incluye su participación en el Asunción Fashion Week y en una producción para un musical escolar.
El terror también puede tener glamour
Cuando se trata de Halloween, hay personajes y estilos que vuelven a aparecer cada año. Las catrinas, los payasos tenebrosos, los zombies, los demonios y las referencias a películas y series siguen entre las opciones favoritas. Pero la tendencia no se limita a reproducir un personaje: cada vez hay más espacio para combinar el terror con una estética cuidada.
“Generalmente, a las chicas les gusta un estilo más glamoroso, donde se adapta el maquillaje social y se le agrega la parte artística”, explica Ada. Así aparecen propuestas que combinan ojos ahumados, miradas intensas y detalles decorativos con piedras, diseños de calaveras o la clásica división del rostro entre una catrina y un maquillaje de fiesta.
Para quienes buscan un resultado más impactante, también están los efectos especiales. Las heridas, la sangre falsa y las prótesis permiten conseguir transformaciones más dramáticas, pensadas para quienes se animan a un look más aterrador.
En el caso de los varones, según su experiencia, suelen repetirse opciones más clásicas, como zombies, el Joker, medias calaveras, payasos siniestros y demonios. También hay quienes apuestan por personajes más elaborados, como los inspirados en el maquillaje drag queen.
Un trabajo que requiere tiempo y precisión
Detrás de cada resultado hay más trabajo del que se ve frente al espejo. Un maquillaje drag queen puede llevar entre tres y cuatro horas, señala Ada, debido a la cantidad de detalles y al proceso de transformación. Las catrinas también pueden requerir bastante tiempo, especialmente cuando incorporan dibujos hechos a mano y piedras colocadas individualmente.
Además, la maquilladora recuerda que trabajar sobre el rostro implica considerar factores que van más allá del diseño. El tono y el subtono de la piel, la iluminación y el destino del maquillaje influyen en el resultado final. No es lo mismo preparar un rostro para teatro que para una fotografía o una producción audiovisual en alta definición.
Esa atención al detalle es parte de lo que permite que el maquillaje acompañe una fiesta durante horas y conserve el efecto buscado.
Creatividad para todos los estilos
La propuesta de Halloween demuestra que no existe una única manera de vivir la temporada. Algunos prefieren un personaje reconocible; otros buscan un diseño original, mientras que hay quienes simplemente quieren sumar un toque de misterio a su maquillaje habitual.
Ada Cristaldo ofrece servicios de maquillaje social y artístico para Halloween, además de glitter bar para fiestas de 15 años y bodas, y pintura facial.
Al final, la clave está en encontrar una propuesta que combine personalidad, creatividad y el nivel de transformación que cada persona desea. Porque en Halloween, tanto una catrina llena de detalles como una mirada oscura con destellos pueden convertirse en protagonistas de la noche.
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