“Estamos viendo una fuerte presencia de los colores pasteles, especialmente el rosa pastel o rosa romántico, que pisa con mucha fuerza este verano”, señaló Wolscham. A estos se suman los tonos neutros, que vuelven a posicionarse como la base del guardarropa estival. Blanco, beige, manteca y crudos no solo dominan las vidrieras, sino que funcionan como aliados a largo plazo.
En cuanto a texturas y materiales, el verano 2026 confirma una continuidad, con crochet, hilo y lino que siguen marcando el pulso de la temporada. “El lino es una tela noble y muy adecuada para nuestro clima, pero hay que saber elegir la hebra. No es lo mismo lino puro que mezclado con poliéster”, adviertió la especialista. El crochet, por su parte, aparece en múltiples versiones: faldas, vestidos, tops y blusas, reafirmando su versatilidad.
Otro de los protagonistas del verano son los lenceros, tanto en vestidos como en tops. Con encajes, caídas irregulares y una estética delicada, estas prendas requieren previamente un autoconocimiento. “Es fundamental entender la tipología corporal y saber cuándo y cómo usar este tipo de prendas para que realmente favorezcan”, explicó Wolscham. En el caso de blusas o tops, la recomendación es jugar con el calce y el uso por dentro para marcar la silueta.
En términos de estilo, el boho sigue consolidándose, acompañado de paletas neutras y líneas relajadas. Sin embargo, la asesora de imagen pone el foco en un aspecto que muchas veces se pasa por alto, la colorimetría. “El color es magia. El color correcto ilumina el rostro, da brillo y rejuvenece. El incorrecto apaga, marca líneas de expresión y resta glow”, afirmó.
Según Wolscham, todos podemos usar todos los colores, pero no todas las tonalidades. Incluso el blanco tiene variantes como el blanco frío, más azulado, y el blanco cálido. Para identificar qué favorece más, propone un ejercicio simple, observarse al espejo con luz natural, sin maquillaje, y comparar cómo luce la piel con metal dorado y metal plateado. “Si te favorece más el dorado, sos cálida; si el plateado, fría”, explicó.
“Nunca deberían faltar los colores neutros. Marrón, tierra, verde militar o esmeralda también son neutros y combinan con todo”, añadió. De hecho, combinaciones poco obvias, como marrón con rosa pastel, pueden resultar altamente acertadas.
En cuanto a tendencias más llamativas como ciertos accesorios de moda Wolscham dijo que “no todo lo que está en tendencia es para todos. No recomiendo invertir mucho en piezas pasajeras. Es mejor elegir una o dos prendas tendencia que puedan combinarse con clásicos”.
La especialista propone una regla práctica antes de comprar, pensar al menos cinco looks distintos con esa prenda. “Cuantas más veces las uses, menor será su costo real”, dijo.
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