Agro y servicios: los motores del año
El mayor aporte volvió a venir del sector primario, que creció 9,6% interanual y 5,4% acumulado. La mejora se apoyó en mejores niveles de cosecha en maíz, trigo y arroz, mientras que la ganadería también mostró dinamismo en aves, cerdos, leche y huevos.
En paralelo, los servicios volvieron a exhibir un comportamiento robusto. Comercio, intermediación financiera, turismo, gastronomía, transporte y telecomunicaciones explicaron gran parte del avance del sector, que creció 3,3% interanual y 5,2% acumulado. El consumo interno, la movilidad y la formalización ayudaron a sostener esa dinámica.
El sector secundario también se expandió, aunque de manera más moderada. La actividad creció 3,2% interanual y acumuló 6,8% en el año. La construcción mantuvo su recuperación, acompañada por un aumento en la demanda de insumos y proyectos públicos y privados. La producción de energía eléctrica volvió a sumar, en contraste con una industria manufacturera que mostró resultados mixtos.
El comportamiento manufacturero combinó avances y retrocesos. Si bien el acumulado del año mostró crecimiento, la variación mensual estuvo presionada por caídas en carnes, lácteos, bebidas y textiles, mientras que rubros como aceites, molinerías, panaderías, madera y metales siguieron en terreno positivo.
El cierre de noviembre deja una fotografía favorable para la economía paraguaya: agro firme, servicios consolidados y construcción recuperándose. En un contexto internacional marcado por tasas altas, menor dinamismo comercial y tensiones geopolíticas, el resultado coloca a Paraguay entre las economías con mejor desempeño en la región.
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