De acuerdo con el informe, enero cerró con un déficit fiscal acumulado de 0,2% del PIB, equivalente a G. 630.000 millones (unos US$ 94,2 millones). El resultado se explica principalmente por un menor dinamismo de los ingresos en comparación con el crecimiento del gasto.
Contexto macroeconómico
Durante la presentación se destacó que Paraguay cerró 2025 con una tasa de crecimiento cercana al 6%, la más alta de la región, según datos preliminares del Banco Central del Paraguay (BCP). Para 2026, la expectativa oficial de crecimiento se sitúa en torno al 4,2%.
El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) confirmó una variación acumulada de aproximadamente 6% a diciembre de 2025, impulsada principalmente por el sector primario (7,4%) y el sector secundario (6,8%).
En cuanto a precios, la inflación mensual en enero fue de 0,6%, con una variación interanual de 2,7%, por debajo del 3,8% registrado en enero del año pasado. En este contexto, el Comité de Política Monetaria redujo la tasa de referencia en 25 puntos básicos, ubicándola en 5,75%.
Ingresos: desaceleración y caída de binacionales
Los ingresos totales registraron una caída interanual de 0,5%. En particular, los ingresos tributarios crecieron 0,3%, mostrando una desaceleración respecto a los meses previos.
La caída de los impuestos externos (11,6%) fue uno de los principales factores detrás de este resultado. Según se explicó, la apreciación del tipo de cambio —en torno al 15%— redujo la base imponible en guaraníes, pese a que las importaciones en dólares crecieron 2,8%.
En contraste, los impuestos internos aumentaron 10,5%, impulsados principalmente por el IVA, el impuesto a los dividendos y el impuesto selectivo al consumo.
Por su parte, los ingresos provenientes de las entidades binacionales registraron una caída significativa de 31,5%, lo que representó alrededor de G. 100.000 millones menos que en enero de 2025 (aproximadamente US$ 14 millones). En tanto, las contribuciones sociales crecieron 10% y las donaciones 44,9%.
Gasto e inversión
El gasto total aumentó 10,4% interanual en enero. El incremento estuvo explicado principalmente por mayores donaciones, remuneraciones y prestaciones sociales.
El 76,2% del gasto se concentró en sectores estratégicos como educación (21%), salud (15,1%), seguridad social (11,7%) y programas sociales (14,6%). Los servicios de la deuda representaron 12,4% del total.
Las remuneraciones crecieron 8,5%, con mayor incidencia en el Ministerio de Educación, el Ministerio de Salud Pública y el Ministerio del Interior. Parte del aumento responde a ajustes salariales y ampliación de efectivos en fuerzas de seguridad.
Las prestaciones sociales aumentaron 13,7%, destacándose jubilaciones y pensiones (10,3%), adultos mayores (12,8%) y alimentación escolar dentro del programa Hambre Cero, que registró un incremento de 63,5%.
En cuanto a la inversión pública, el gasto de capital totalizó G. 348.000 millones (unos US$ 52 millones). Aunque mostró una leve caída interanual de 8,5%, se ubicó por encima del promedio ejecutado en enero de años anteriores y alcanzó una ejecución presupuestaria de 4,5%.
Resultado y convergencia fiscal
Con ingresos equivalentes al 1% del PIB y gastos en torno al 1,1%, el resultado operativo fue negativo en 0,1% del PIB, llevando el déficit global mensual a 0,2%.
No obstante, el déficit anualizado se mantiene en torno al 2% del PIB, en línea con el plan de convergencia fiscal y el retorno gradual a la regla fiscal.
Para las estimaciones presentadas, el MEF trabaja con una proyección de PIB nominal de G. 400,3 billones y un PIB real de G. 261,5 billones para 2026.
El informe concluye que, pese al menor dinamismo de los ingresos —especialmente por la caída de recursos de binacionales y el efecto cambiario sobre los impuestos externos—, el resultado fiscal se mantiene alineado con la senda de consolidación prevista para el año.
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