Ubicado a pocas cuadras del Seminario Metropolitano de Asunción, la empresa se especializa en tapizados de asientos, forrado de volantes, restauración de techos, tableros, puertas y trabajos para motocicletas.
Según Achar, el negocio nació al identificar una oportunidad poco explotada en Paraguay. “Es un rubro que no tiene muchos referentes. Había un espacio para crear en el consumidor el hábito de tapizar los asientos en cuero y personalizar el vehículo”, comentó a InfoNegocios.
Lo que comenzó como un trabajo entre amigos fue evolucionando con el tiempo ya que los primeros proyectos sirvieron para perfeccionar técnicas, corregir errores y elevar los estándares de calidad. Hoy, la empresa atiende a clientes que buscan desde una renovación básica hasta personalizaciones más sofisticadas.
El crecimiento también responde a la necesidad de los propietarios de vehículos de invertir en la comodidad y estética del interior. Para muchos, el auto ya no es solamente un medio de transporte, sino una extensión de su estilo personal.
Uno de los diferenciales de Premium es la asesoría durante todo el proceso, pues Achar explicó que muchos clientes llegan con una idea general de lo que quieren, pero necesitan orientación para elegir materiales, colores y combinaciones.
Para ello cuentan con muestrarios de cuero, diferentes texturas y tonalidades, además de ejemplos de trabajos ya realizados. El objetivo es que cada proyecto refleje las preferencias del propietario sin perder funcionalidad ni elegancia.
En cuanto a los tiempos de entrega, el emprendedor señaló que normalmente los clientes deben agendar con unos dos días de anticipación. Una vez iniciado el trabajo, un tapizado completo de asientos puede estar listo en aproximadamente un día y medio.
Respecto a la inversión necesaria, indicó que los trabajos parten desde los G. 5 millones y pueden incrementarse según el nivel de personalización, el tamaño del vehículo y los materiales seleccionados.
A lo largo de estos años han pasado por el taller vehículos de diferentes marcas y segmentos, incluyendo algunos modelos poco comunes en el mercado local. Sin embargo, hay un proyecto que Achar recuerda especialmente.
“Lo más divertido y gratificante fue trabajar en un Rolls-Royce”, relató.
El desafío consistió en renovar prácticamente todo el interior del vehículo. El equipo realizó el alfombrado completo, tapizó el tablero, el techo, los asientos y las puertas, utilizando cuero en gran parte de los acabados.
Casos como este reflejan cómo un emprendimiento especializado puede abrirse camino incluso en nichos muy específicos. Ocho años después de aquellos primeros trabajos realizados para amigos, Premium Tapicería Automotriz continúa apostando por un mercado donde los detalles marcan la diferencia y donde cada vehículo se convierte en un proyecto único.
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