Conversamos con Lucas Galeano, dueño de Pesque y pague “El Pacu”, dedicado a la pesca recreativa, quien contó que su vínculo con la actividad comenzó junto a sus padres y hermanos, y que hoy su principal objetivo es que cada visitante se lleve una experiencia inolvidable.
“Tenemos variedad de especies como pacú, tilapia, carpa colorida y surubí. Nuestro fuerte es el pacú, que puede alcanzar hasta tres kilos y medio”, explicó Galeano. “Contamos con diferentes tanques para cada especie, con una superficie de agua de más de 8.000 metros cuadrados y capacidad para miles de peces”, agregó.
Detrás de la experiencia recreativa hay un trabajo constante que muchas veces no se ve. Galeano remarcó que la pesca no es solo tirar la caña. “Cuidamos mucho la alimentación, la limpieza y la cantidad de peces en cada estanque. Eso es clave para que no se estresen y crezcan bien”, señaló. “Si los peces están estresados, no se desarrollan como deberían”, añadió.
Uno de los aspectos más destacados es el perfil del público que se acerca al lugar. “Vienen muchas familias, sobre todo padres que traen a sus hijos a pescar por primera vez”, contó. “Antes de que pesquen, les enseñamos cómo hacerlo. Hay chicos que sacan su primer pez acá y eso es algo que no se olvidan más”, afirmó.
El verano es la temporada alta. Desde noviembre hasta Semana Santa, los visitantes llegan en familia, atraídos por la combinación de pesca y los balnearios cercanos. Galeano destaca que durante estos meses se refuerzan las tareas de mantenimiento y cuidado del entorno. La alimentación, la limpieza de los estanques y el control de la cantidad de ejemplares son fundamentales para garantizar una práctica responsable y sostenible, incluso en los momentos de mayor afluencia.
Recientemente, el predio fue escenario del primer torneo de pesca de pacú, que reunió a más de 400 personas. “Fue una competencia de cuatro horas, donde ganaba quien sacaba la mayor cantidad de kilos”, relató Galeano. “Hubo premios en efectivo, trofeos y descuentos, y llegaron participantes incluso desde Córdoba y distintas partes de nuestro país”, comentó. Según adelantó, la idea es repetir el evento todos los años, respetando la fecha entre fines de enero y comienzos de febrero.
Valenzuela se posiciona, así como un punto de encuentro para amantes de la pesca, familias y turistas que buscan un plan diferente para el verano. La combinación de naturaleza, deporte y aprendizaje convierte a la pesca recreativa en algo más que atrapar un pez: es una oportunidad para conectar con el entorno y con las tradiciones locales.
“Invitamos a todos a venir, disfrutar y aprender a pescar. Todos los días estamos preparados para recibir a familias y amigos que quieran vivir esta experiencia”, concluyó Galeano.
Así, entre cañas, agua y sol, la pesca se reafirma como un clásico del verano: una actividad que combina descanso, aprendizaje y disfrute, y que sigue sumando adeptos temporada tras temporada.
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