En ese escenario, Sempre Bela incorporó este tratamiento con técnicas certificadas, apostando por una experiencia que combina relajación, salud y belleza. “El head spa es mucho más que un tratamiento capilar; es una experiencia integral de bienestar en la que el masaje craneal es el elemento principal. Se realizan maniobras específicas sobre el cuero cabelludo, por ejemplo, en la nuca y en la región cervical, y se estimula la microcirculación local”, explicó Natalia Camassutti, copropietaria de Sempre Bela.
Este proceso favorece una mejor oxigenación y nutrición del cuero cabelludo, contribuyendo a que el cabello crezca en mejores condiciones y luzca más saludable. Según Camassutti, uno de los mayores aportes del tratamiento es su impacto sobre el sistema nervioso. “El masaje activa el sistema nervioso parasimpático, que es el encargado de generar un estado de relajación profunda. Eso ayuda a disminuir el estrés, reducir los niveles de cortisol y liberar toda la tensión acumulada en la cabeza, la nuca y los hombros”.
Como todos sabemos, el estrés crónico forma parte de la rutina de muchas personas. Por eso, este tipo de experiencias comenzó a posicionarse como una alternativa para quienes buscan desconectarse del ritmo cotidiano sin recurrir únicamente a tratamientos médicos o terapias convencionales.
El head spa japonés también incorpora elementos sensoriales que potencian el efecto relajante. “Durante la sesión se utiliza una cascada de agua que cae suavemente sobre el cuero cabelludo, mientras se realizan masajes manuales con movimientos lentos y presiones suaves en puntos estratégicos. Es una sensación muy relajante. Muchas personas incluso llegan a quedarse dormidas durante la sesión”, comentó Camassutti.
En Sempre Bela desarrollaron tres modalidades de tratamiento, que varían según el tiempo disponible y las necesidades de cada persona. Las sesiones pueden durar desde 40 minutos hasta una hora e incorporar otros servicios complementarios.
Entre ellos se encuentran hidrataciones capilares profundas, limpiezas faciales, mascarillas específicas y reflexoterapia mediante masajes en los pies, creando una experiencia integral enfocada en el bienestar. “Cada persona puede personalizar su experiencia según lo que necesite ese día. Hay quienes buscan únicamente relajarse y otros aprovechan para sumar tratamientos faciales o capilares”, dijo Natalia.
“Hoy consumimos mucho más todo lo relacionado con Oriente, desde la música hasta las rutinas de cuidado personal. Incluso el matcha, que hace algunos años casi no se conocía, hoy forma parte de los hábitos de muchas personas. Pensamos que también era una oportunidad para traer una propuesta diferente al mercado paraguayo”, señaló.
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