Hans Theodor Regier, presidente de la Cámara Paraguaya de Mandioca y Almidones (Capama), en entrevista con InfoNegocios, explicó que el consumo se aceleró en los últimos días, impulsado por la estacionalidad propia de esta época del año. Sin embargo, toda la oferta disponible corresponde todavía a la producción de 2025, ya que la industria almidonera recién iniciaría su procesamiento entre finales de abril y mayo.
“El crecimiento está atrasado por lo menos dos meses, por eso la industria almidonera todavía no empezó a producir. Hoy nos manejamos simplemente con el stock disponible, pero vemos que la demanda creció muchísimo esta última semana por el tema de la Semana Santa”, señaló Regier.
Este escenario se da tras un 2025 particularmente complejo para el sector. Las condiciones climáticas adversas, con sequía y plagas, afectaron tanto el rendimiento en finca como el contenido de almidón en la raíz. Como consecuencia, la mandioca presentó menor calidad, con raíces más fibrosas y menor rendimiento industrial, lo que impactó directamente en el volumen final producido.
La producción total de almidón, el año pasado, cerró en aproximadamente 24.000 toneladas, muy por debajo del promedio habitual cercano a 50.000 toneladas anuales. Al mismo tiempo, el mercado local incrementó su demanda, lo que dejó al sector con escaso margen para abastecer el consumo interno.
Este descalce entre oferta y demanda explica por qué el producto vuelve a posicionarse como uno de los más buscados en esta temporada. El almidón de mandioca es un insumo clave para la elaboración de alimentos tradicionales consumidos en Semana Santa, como chipa, mbejú y otros productos derivados, lo que eleva su rotación en supermercados y comercios.
Para 2026, el panorama aparece más alentador. Regier indicó que las condiciones climáticas fueron favorables para el cultivo, lo que mejora significativamente la calidad de la mandioca, aunque con un ciclo vegetativo más lento. Esta combinación permite proyectar un salto importante en la producción.
La expectativa del sector es alcanzar entre 40.000 y 45.000 toneladas de almidón este año, lo que representaría casi el doble del volumen obtenido en 2025. En términos de materia prima, eso equivaldría a una cosecha estimada de entre 170.000 y 200.000 toneladas de raíz de mandioca.
Además del factor climático, el sector enfrenta desafíos estructurales. Desde Capama señalan que no se logró avanzar en un plan nacional de la mandioca, pese a conversaciones con el sector público. Tampoco continuaron los trabajos en nuevas variedades con mayor porcentaje de almidón, que habían comenzado años atrás y fueron suspendidos por falta de financiamiento.
Otro elemento que impactó negativamente en la industria fue la caída del dólar. Regier explicó que la apreciación del guaraní afectó la competitividad del sector exportador, ya que una parte importante del almidón producido en Paraguay se destina a mercados externos.
A pesar de estas dificultades, la mejora en la calidad del cultivo y la recuperación del volumen proyectado generan optimismo. La combinación de mayor rendimiento en campo, mejor contenido de almidón y una demanda firme —especialmente en temporada alta— abre la posibilidad de normalizar el abastecimiento del mercado local y recuperar exportaciones.
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