Esta movida se da en un contexto financiero complejo. Según el balance de 2024, Copaco acumuló pérdidas por G. 533.000 millones, con una deuda total superior a los US$ 110 millones y obligaciones con la ANDE que alcanzan los US$ 24 millones, cuya regularización se gestiona a través de una mesa técnica conjunta. En los últimos años, la empresa redujo su patrimonio neto casi en un 50% debido a reiteradas pérdidas operativas, lo que la llevó a instrumentar un plan de salvataje que incluye reducción de personal, venta de inmuebles ociosos y, fundamentalmente, la búsqueda de un socio estratégico que inyecte capital fresco.
Como parte de esa estrategia, Copaco mantiene negociaciones avanzadas con cuatro firmas extranjeras —Rivada Networks (EE.UU.), Telcell (EE.UU.), TALC (Emiratos Árabes Unidos) y JIO (India)— interesadas en adquirir una participación accionaria. El gerente comercial de Copaco, Gilles García, señaló que “la idea de un data center es una de las alternativas que se manejan para el predio de Areguá, aunque aún no hay definiciones concretas”. García aclaró que la empresa busca inversores que apuesten por segmentos puntuales del negocio, sin que ello implique una privatización general de la compañía.
Aunque la planificación del proyecto se encuentra en una etapa incipiente, Copaco evalúa también en ese predio otras opciones, como un call center, un hub de conectividad y un NOC (Centro de Operaciones de Red) que funcionaría como central principal de monitoreo. Con alrededor de 600 propiedades en todo el país, muchas de ellas sin uso actual, la empresa confía en que la puesta en valor de estos activos, sumada a una alianza público-privada bien estructurada, puede constituir una hoja de ruta viable para su recuperación sostenible en el mediano plazo.
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