Este movimiento, ya en proceso con los primeros movimientos de tierra en el departamento de Alto Paraná, no solo representa un voto de confianza sin precedentes, sino que catapulta a la porcicultura paraguaya ante los ojos del mundo.
La gerente de la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay, Delia Núñez, no duda en calificar este desembarco como un hito transformador. “Esta es la mayor inversión extranjera en el sector. Pone a Paraguay ante los ojos del mundo, sobre todo en un sector incipiente que viene creciendo bastante bien. El desembarco viene bien al Paraguay, a la economía y a la cadena del cerdo que se está generando”, afirmó Núñez.
La inversión se materializará inicialmente en la Granja San Bernardo, propiedad del empresario Hugo Schaffrath, en la zona de Naranjal, Alto Paraná, una región preferentemente granera que, junto con los departamentos de Itapúa y Canindeyú, se verá ampliamente beneficiada por el desarrollo de este megaproyecto.
El plan de Costa Food es ambicioso y de largo alcance. Comenzará con la instalación de una granja UPL (Unidad de Producción de Lechones) con 3.200 matrices, un tamaño considerable que sentará las bases para un crecimiento exponencial. “Actualmente, Paraguay cuenta con un poco más de 40.000 matrices industrializadas. Es lo que este grupo quiere venir a producir en una sola granja”, explicó la gerente gremial.
La meta es alcanzar las 40.000 matrices para el año 2032, con una proyección de producción de 1,4 millones de cerdos para engorde al año.
Para Delia Núñez, la llegada de un grupo de la envergadura y el conocimiento de Costa Food, uno de los mayores productores y exportadores de cerdo de España, es una oportunidad invaluable para elevar los estándares y la competitividad de toda la cadena nacional.
“Este conocimiento se va a acomodar a Paraguay. Se cumplirán todas las exigencias internacionales”, destacó. Este fortalecimiento es crucial para consolidar el proceso de inserción internacional que ya comenzó.
Núñez recordó el punto de inflexión que representó la apertura del mercado taiwanés. “Ahí se hizo el clic, ellos compartieron ciencia con nosotros y ahí nos volvimos exportadores”, complementó.
Hoy, Taiwán concentra el 80% de las exportaciones nacionales de carne porcina, con un crecimiento anual que ronda el 20% al 30%, y a su ejemplo se sumaron mercados como la Unión Europea, Singapur y Filipinas, con procesos avanzados en Perú y Chile.
La ejecutiva subrayó que el objetivo primordial es ampliar la base productiva para asegurar el abastecimiento interno y, paralelamente, conquistar nuevos destinos. “Necesitamos generar más producción de cerdo, que es primaria, para abastecer el mercado interno. Luego vamos ingresando a más mercados”, señaló, recordando que la carne de cerdo es la proteína de preferencia en la UE y en Asia.
La inversión de Costa Food generará una demanda significativa de mano de obra especializada, tanto directamente en sus granjas UPL como en toda la red de servicios y producción primaria que se verá dinamizada. Las obras se extenderán hasta 2035, con una carga progresiva y anual de matrices, lo que asegura un impacto económico sostenido y un aprendizaje continuo para el sector local.
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