Del activismo a la incidencia: jóvenes paraguayos que construyen acción climática

La Red de Jóvenes para la Acción Climática en Paraguay nació como una respuesta a la falta de espacios que conecten a las juventudes interesadas en el cambio climático en todo el país. Su objetivo es articular, capacitar y empoderar a líderes juveniles para que transformen la preocupación ambiental en acciones concretas en sus comunidades.

“Detectamos principalmente una falta de conexión entre jóvenes de distintos departamentos que trabajaban de manera aislada”, destacó Alberto Carlos Núñez, coordinador nacional de la Red. “Al mismo tiempo, existía una necesidad muy clara de formación, muchos querían involucrarse en temas ambientales, pero no contaban con oportunidades accesibles para aprender sobre cambio climático, liderazgo y sostenibilidad”.

Desde su fundación, la Red logró reunir a jóvenes de diferentes territorios bajo una agenda común. Núñez explicó que esta agenda se construye a partir de un trabajo colectivo entre voluntarios de todo el país. La Red funciona como un espacio horizontal donde jóvenes pueden compartir sus realidades, prioridades y propuestas. Actividades como campamentos nacionales, la Academia de Líderes Climáticos y talleres territoriales permiten fortalecer la visión común y consolidar propuestas basadas en evidencia.

Para la ingeniera ambiental Agustina Benítez, coordinadora de la Red, el enfoque científico es central. “Nuestro compromiso es que la incidencia juvenil esté respaldada por ciencia. Revisamos informes técnicos, analizamos políticas públicas y generamos espacios de formación para que nuestros posicionamientos tengan sustento. Creemos que la emoción moviliza, pero la evidencia transforma”, explicó.

Los ejes temáticos de la Red se centran en adaptación al cambio climático, educación ambiental y participación juvenil en la actualización de políticas climáticas, como las NDCs. “Nos enfocamos en temas donde Paraguay ya está sintiendo impactos y donde la juventud puede aportar propuestas concretas”, agregó Benítez.

El trabajo en red se traduce en acciones concretas en comunidades: talleres, simulaciones de negociaciones climáticas y proyectos locales de educación ambiental. “Buscamos que cada joven sea un agente de cambio en su comunidad, no solo un participante de eventos”, destacó Benítez. Al mismo tiempo, la Red mantiene un diálogo con instituciones públicas y privadas, colaborando sin perder autonomía. “Colaboramos asegurando que nuestras posturas representen a la juventud y no intereses externos”, agregó la coordinadora.

En términos de incidencia, la Red contribuye a que los compromisos climáticos de Paraguay tras la COP21 no queden solo en documentos internacionales. “Formamos líderes, promovemos educación climática, generamos incidencia en políticas públicas y desarrollamos acciones locales que aportan a la adaptación y mitigación. Trabajamos para que las metas climáticas no sean solo compromisos internacionales, sino procesos concretos en comunidades”, explicó Núñez.

El impacto de la Red se ve también en la formación de capacidades para el liderazgo juvenil. “Formación, habilidades de incidencia política, comunicación estratégica y gestión de proyectos son fundamentales. Creemos en una juventud preparada, capaz de dialogar en espacios técnicos y también de movilizar comunidades”, afirmó Benítez.

Para Núñez, las prioridades de acción climática más urgentes incluyen adaptación en comunidades vulnerables, acceso al agua, gestión de residuos, protección de bosques y humedales, así como educación climática. “En Paraguay, el cambio climático no es solo un problema ambiental, sino también social. Amplifica desigualdades existentes y aún no logramos que el tema ambiental esté en primer lugar en el imaginario colectivo”, aseguró.

El mensaje de ambos fundadores es claro para quienes quieran sumarse o replicar la experiencia. Benítez invitó a “organícense, fórmense y trabajen con propósito. Paraguay necesita más espacios creados por jóvenes y para jóvenes… El cambio climático necesita jóvenes que se animen a construir, no solo a reaccionar”. Núñez agregó que la transformación requiere un cambio cultural profundo: “Necesitamos pasar de una cultura de explotación de recursos a una cultura de cuidado, corresponsabilidad y sostenibilidad. El ambiente no es un tema separado del desarrollo, sino su base”.

La Red de Jóvenes para la Acción Climática en Paraguay demuestra que la juventud organizada puede convertirse en motor de cambio, conectando evidencia científica, acción comunitaria y liderazgo para la construcción de un país más sostenible.

Tu opinión enriquece este artículo:

Ocho productos paraguayos debutan en mercados internacionales y amplían la oferta exportable (destacan Singapur, Nepal y Uruguay)

Entre enero y julio de 2026, un total de 75 productos paraguayos registraron exportaciones hacia nuevos destinos, mientras que ocho lograron ingresar por primera vez a mercados internacionales. Los nuevos flujos llegaron a 43 países y reflejan una mayor diversificación de la oferta exportable, con una presencia creciente de manufacturas y productos con mayor valor agregado.

Paraguay proyecta US$ 448 millones en inversiones y 116 proyectos aprobados (predomina el capital nacional)

(Por María Liz Medina) El Régimen de Atracción de Inversiones acumuló US$ 448 millones en capital proyectado entre enero y julio, un 32% más que en el mismo periodo de 2025. El resultado está acompañado por 116 proyectos y la expectativa de generar 2.621 nuevos empleos. Desde el MIC destacan el mayor protagonismo del capital nacional y advierten que el próximo desafío es convertir los proyectos aprobados en inversiones concretas y captar industrias de mayor contenido tecnológico.

Taco, bocha y una visión de negocio en el Este (Punta Polo toma nuevo envión con US$ 20 millones de inversión)

Punta del Este se ha convertido actualmente en uno de los principales lugares para el desarrollo de proyectos inmobiliarios vinculados al polo. Ahora bien, antes de que varios deportistas de élite de la vecina orilla invirtieran millones de dólares en Uruguay para esto, hubo un visionario que entendió que Punta del Este, el polo y el real estate eran un buen negocio y así nació, hace más de dos décadas, Punta Polo, una iniciativa que ahora se relanza con un nuevo equipo integrado por Eidico y el desarrollador Álvaro Cayol.

Jorge Riquelme: “Debemos evitar enamorarnos de nuestras ideas. La autocrítica y el análisis deben ser permanentes”

(Por NL) De una fábrica de galletitas que nació en 2012, cuando el mercado paraguayo estaba dominado en un 95% por productos importados, a una empresa de alimentos que hoy suma alfajores, snacks y otras categorías, llega la historia de Mazzei. La compañía paraguaya ya está presente en más de 25.000 puntos de venta en el país y también llevó sus productos a mercados internacionales.