“Lo que hicimos fue mostrarles las oportunidades que ofrece Paraguay”, explicó Natalia Cáceres, agregada comercial de Paraguay en Europa, al describir el objetivo central de la misión comercial desarrollada en Portugal. La actividad se dio en el marco de una agenda organizada por el Consulado General de Paraguay en Lisboa y autoridades diplomáticas, en un contexto marcado por la reciente entrada en vigencia provisoria del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
El encuentro reunió a empresarios de distintos sectores de la economía portuguesa, con perfiles que iban desde agroalimentos y retail hasta tecnología, plásticos, servicios y turismo. Según Cáceres, la diversidad del grupo permitió abrir la conversación a múltiples posibilidades de negocios, tanto en inversión como en comercio exterior.
Más que una presentación institucional, la propuesta paraguaya buscó instalar una idea concreta: Paraguay como base operativa para producir, exportar y escalar hacia mercados regionales. En ese punto, uno de los ejes más fuertes fue el régimen de maquila, combinado con la Ley 60/90 de incentivos a la inversión.
“Les interesó muchísimo entender cómo funciona el régimen de maquila”, comentó Cáceres, quien además recordó su experiencia previa en la Secretaría Ejecutiva de Maquila, lo que le permitió profundizar en las consultas técnicas de los empresarios. La lógica planteada fue clara: instalar producción en Paraguay con costos competitivos y exportar desde allí hacia mercados como Brasil o el resto del Mercosur, ahora con mejores condiciones arancelarias a partir del acuerdo con la Unión Europea.
Pero, más allá del interés por invertir, hubo otro punto que llamó la atención durante la reunión: Paraguay ya forma parte de la cadena comercial de varios de estos empresarios.
“Portugal ya está importando productos paraguayos como carne, arroz, tripas, madera, sésamo y chía”, señaló Cáceres, destacando que algunos de los participantes ya trabajan con proveedores del país. Esa experiencia previa, según explicó, generó una base de confianza que facilita el diálogo para ampliar tanto volúmenes como variedad de productos.
En ese sentido, la estrategia no se limita a atraer capital extranjero. La misión también apunta a conectar la oferta exportadora paraguaya con la demanda europea, en un esquema de doble vía: inversión hacia Paraguay y expansión de productos paraguayos hacia nuevos mercados.
“Estamos tratando de hacer un puente entre Europa y Paraguay”, resumió la agregada comercial, al explicar que la visión es consolidar relaciones comerciales de largo plazo y no solo contactos puntuales.
Si bien no hubo anuncios de inversiones concretas inmediatas, desde la delegación paraguaya consideran que este tipo de encuentros forman parte de un proceso progresivo. En el caso de la inversión extranjera, el interés suele madurar con el tiempo, a partir de información, visitas al país y generación de confianza.
Por eso, ya se están organizando futuras instancias de acercamiento, incluyendo misiones empresariales para que potenciales inversores puedan conocer Paraguay de primera mano, interactuar con el sector privado local y evaluar oportunidades en territorio paraguayo.
“Primero hay que mostrar, luego generar la relación y después se construyen los proyectos”, sintetizó Cáceres sobre la dinámica de estos procesos.
La agenda de promoción internacional continuará en las próximas semanas con actividades en España e Italia, donde la estrategia será también posicionar a Paraguay como un destino competitivo en la región, tanto para producir como para exportar.
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