La columna vertebral de su economía sigue siendo el campo, con una clara división geográfica y productiva. La zona de la capital departamental, junto a Maciel, Bertoni, Yegros y Yuty, mantiene una tradición eminentemente ganadera. Por el contrario, el noreste, con San Juan Nepomuceno como principal polo urbano y comercial, y municipios como General Higinio Morínigo, Buena Vista, Ava'i y Tava'i, se consolidó como un área agrícola pujante, favorecida por la fertilidad de sus tierras coloradas.
Esta tendencia se extiende hacia el este, en límite con Guairá y Caaguazú, donde los suelos son muy aptos para cultivos. La producción no se limita a los granos, en los últimos días, por ejemplo, se inició la cosecha de cultivos como papa y cebolla en el departamento.
Sin embargo, el perfil económico de Caazapá dio un salto cualitativo con la llegada de la industria. El hecho más transformador fue la instalación de la planta alcoholera Ingenio Buena Vista Petroquim SA, ubicada en General Higinio Morínigo, que comenzó a operar en 2022. Según Olimpo Rojas, exdiputado por el departamento y académico de la Universidad de Villarrica, esta fábrica, propiedad del empresario Conrado Hoeckle, trabaja los 365 días y es un motor económico sin precedentes.
"Genera en forma directa empleo para 600 personas y de forma indirecta unos 3.000 trabajos", detalló Rojas. La planta, que demandó una inversión superior a los US$ 100 millones, procesa caña de azúcar nueve meses al año y maíz durante tres, produciendo etanol y movilizando la economía de al menos cuatro ciudades de la región.
Esta agroindustria se complementa con una red de aproximadamente 14 silos de granos en Ava'i y Tava'i, y emprendimientos de menor escala pero con gran arraigo local, como la reconocida Chipería Santa María en General Morínigo, una fábrica de almidón y chipa de gestión comunitaria.
El desarrollo de este potencial está históricamente condicionado por el aislamiento vial. "El departamento estuvo mucho tiempo aislado desde el punto de vista vial", recordó Rojas. Esta traba comenzó a superarse con la construcción de rutas troncales en los últimos años, como la Ruta 8 en la era de Horacio Cartes y la Ruta 6 durante el gobierno de Mario Abdo Benítez. Actualmente, se está construyendo un tramo vial clave que facilitará el acceso directo a la gran planta de etanol, una obra pública que el gobierno actual vincula directamente a la necesidad de acompañar estas grandes inversiones privadas.
Para Rojas, el futuro de Caazapá se asienta en tres pilares principales: su juventud, la necesidad de fomentar la agroindustria y una revolución en la educación superior. "Tenemos muchos problemas para la educación terciaria porque los jóvenes viajan muy lejos para poder estudiar", afirmó.
En este sentido, ve con esperanza el proyecto para crear la Universidad de Caazapá, una iniciativa que actualmente se debate en el Congreso bajo el nombre de Universidad Autónoma de Caazapá Santa Rosa (UNI-CA). "Necesitamos que la universidad esté dirigida a la clase pobre y carreras vinculadas al agro, formando profesionales para las demandas locales y evitando la fuga de talentos”, opinó.
Por último, dijo que el turismo emerge como la otra "materia pendiente" con gran potencial. El departamento cuenta con activos únicos como el Ycua Bolaños, un sitio de atracción natural que, con una mejor puesta en valor, podría generar ingresos significativos. A esto se suma el Parque Caazapá, una reserva de 14.000 hectáreas que actúa como pulmón ecológico, y los emprendimientos de hotelería rural en Ava'i, Tava'i y San Juan Nepomuceno.
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