Encarnación quiere más que comercio de frontera: destinarán US$ 280 millones para optimizar logística y conectividad

El financiamiento de aproximadamente US$ 280 millones aprobado por el Banco Mundial para modernizar los corredores viales y fluviales en el departamento de Itapúa representa una oportunidad para fortalecer la competitividad regional y acompañar nuevos proyectos de inversión. Desde el sector empresarial de Encarnación, la expectativa está puesta en aprovechar las mejoras logísticas para impulsar la instalación de industrias y diversificar la economía local.

Conrado Kiener, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Encarnación, señaló que el sector viene trabajando con el municipio y otras instituciones en la proyección de un polo industrial para la ciudad y su área metropolitana. En ese contexto, consideró que la inversión en infraestructura responde a necesidades que se hicieron más evidentes con el crecimiento urbano y económico de la región.

“Crecimos como ciudad, como departamento y realmente hace falta infraestructura, y esto viene a solucionar un problema importante”, afirmó.

Infraestructura logística para competir y atraer inversiones

Para Kiener, la conectividad es un factor determinante para aprovechar el potencial productivo de Itapúa, especialmente en rubros como los granos, la carne porcina y los granos procesados.

El dirigente empresarial sostuvo que, si bien Paraguay es un país mediterráneo y cuenta con los ríos Paraná y Paraguay como vías de conexión, todavía existen limitaciones de infraestructura que dificultan el movimiento de mercaderías.

Entre los desafíos, mencionó la falta de condiciones adecuadas para la descarga y el movimiento de contenedores, así como las dificultades vinculadas a la descarga de combustibles. En ese sentido, destacó la importancia de las inversiones que permitan mejorar las operaciones logísticas y reducir las barreras que enfrentan las empresas.

“Todo lo que venga a crear infraestructura para la logística será bienvenido y estamos felices de que el Estado intervenga en las necesidades que hay en Itapúa”, expresó.

El proyecto del Banco Mundial contempla intervenciones en 271 kilómetros de infraestructura de transporte y mejoras en la navegación de un tramo de 223 kilómetros del río Paraná, con el objetivo de reducir los costos logísticos y mejorar la eficiencia del traslado de la producción.

Un polo industrial para captar capital extranjero y local

La apuesta empresarial de Encarnación también se sustenta en el interés que, según Kiener, manifestaron empresas brasileñas en instalarse en la región. La ubicación geográfica, la calidad de vida y las condiciones de seguridad son algunos de los factores que podrían favorecer la llegada de nuevos emprendimientos.

A esto se suma la infraestructura aeroportuaria de la ciudad, que el representante empresarial considera un activo para facilitar el movimiento de personas y mercaderías.

Sin embargo, sostuvo que el desarrollo industrial requiere una planificación coordinada y decisiones que permitan convertir las ventajas de la región en condiciones concretas para invertir.

“Como Cámara de Comercio venimos trabajando con la idea de desarrollo de un polo industrial, porque tenemos avizorada la demanda de los que quieran venir a instalarse”, indicó.

La iniciativa apunta a generar condiciones para que Encarnación amplíe su base productiva, con mayor participación de la industria, la logística y los servicios, y no dependa exclusivamente de las fluctuaciones del comercio fronterizo.

Diversificar la economía y reducir la dependencia del comercio fronterizo

Kiener advirtió que el comercio de frontera, pese a su trayectoria histórica en Encarnación, está sujeto a ciclos que generan incertidumbre para las empresas. Por eso, planteó la necesidad de construir una economía con mayor capacidad de producción y orientación exportadora.

“Tenemos una actividad centenaria por la que estamos estigmatizados, que es el comercio de frontera, una actividad cíclica con ciclos inestables. Dependemos de la fe y la esperanza, pero los negocios no se cimentan en la fe y la esperanza”, manifestó.

En su visión, la infraestructura constituye una de las condiciones necesarias, pero debe acompañarse de un entorno favorable para la inversión. Mencionó la importancia de contar con reglas claras, condiciones tributarias competitivas y oportunidades tanto para el capital extranjero como para los emprendedores locales.

El desafío, por tanto, será convertir las mejoras en conectividad en inversiones productivas, nuevos puestos de trabajo y una economía regional más diversificada. Para Encarnación, el financiamiento aprobado abre una oportunidad; su aprovechamiento dependerá de la articulación entre el Estado, el sector privado y las instituciones locales.

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