Entrenamiento máximo: gimnasios entran en su temporada alta con nuevas modalidades (jump fitness y fit dance)

En esta temporada es cuando los gimnasios reciben más solicitudes de inscripción, y los interesados ya no se conforman únicamente con entrenar con aparatos, quieren opciones que los desafíen y saquen de la rutina, es así que los centros de entrenamiento diversifican su oferta dentro de un rubro cada vez más competitivo.

“Entre setiembre, noviembre y enero es cuando el gimnasio alcanza el máximo nivel de ocupación. Este rubro está creciendo con grandes proyecciones, en cantidad de locales a nivel país y en tendencias. Anteriormente, se hablaba solo de aparatos, hoy se habla de zumba, fit dance, cross fit, artes marciales, boxeo”, señaló Víctor Niella, uno de los referentes del sector, cuyo gimnasio estuvo de aniversario.

Para Niella, diferentes disciplinas de baile comulgan con los ejercicios. “Lo que está más de moda ahora son las clases de funcional, que crecen cada día y el crossfit. En baile, vemos que muchos gimnasios crecieron mucho en fit dance”, contó.

El empresario señaló que su gimnasio, además de evolucionar en musculación, −que es su fuerte−, creció en cantidad de clases y horarios. “Tenemos un público fiel, leal y de años”, aseguró.

Y el crecimiento del rubro, trajo más competencia, puesto que, al menos en Lambaré en los últimos cinco años abrieron una decena de franquicias y emprendimientos, según Niella, y “solo se puede competir con precio”, agregó.

¿Cuánto cuesta abrir uno? Según Niella, para abrir un gimnasio se necesita un promedio de US$ 1 millón.

Quizás te interese leer: Víctor Niella: “Ningún negocio te va a dar ganancias el primer mes, todo se va construyendo y el tiempo es tu mejor aliado”

En tendencia

La modalidad jumping fitness ahora es lo más popular y el gimnasio TopFit se especializa en esta disciplina.

El método fue creado por Kei Mascheroni, según mencionó Roxy Mascheroni, una de las dueñas de TopFit.

“Nuestro método se diferencia de otros estilos por ofrecer seis fases de entrenamiento, combinando ejercicios aeróbicos y anaeróbicos, logrando ser un ejercicio de baja, media y alta intensidad. Es el único en la actualidad de bajo impacto y con resultados óptimos”, afirmó Roxy.

La modalidad es muy demandada, ya que surge como un ejercicio diferente, divertido, desestresante y promete ser efectivo en la pérdida de peso.

“Desde junio estamos con el 90% de los cupos llenos. No tenemos mucha rotación de alumnas, ya que aseguran su lugar mes tras mes para continuar y no perder lugar”, puntualizó.

Y para que nadie se quede con ganas, en octubre ampliarán los cupos atendiendo la demanda veraniega.

Como novedad, Roxy contó que están capacitando al staff para incorporar el strongjump y jumptone, todo esto de la mano de JumpFit Paraguay.

Movida de franquicia

Según Marcelo Samudio, director estratégico de la franquicia Bigg, en sus gimnasios “es verano todo el año”. Aseguró que la alta afluencia se debe al seguimiento deportivo que dan los entrenadores, manteniendo al socio motivado para que cumpla sus objetivos a mediano y largo plazo

Hablando de tendencias, Samudio indicó que los más buscados son entrenamientos de bajo impacto para las articulaciones y ejercicios variados que salgan de lo rutinario.

“Se vienen más sedes de Bigg. Proyectamos nuevos locales en puntos estratégicos de Asunción para estar cada vez más cerca y al alcance de nuestros clientes”, concluyó.

Tu opinión enriquece este artículo:

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.