¿Cuál es tu filosofía de trabajo?
Mi filosofía de trabajo se basa en tres pilares: claridad estratégica, velocidad de ejecución y foco en el cliente. Creo en liderar con datos, pero decidir con criterio. En el entorno digital, la velocidad es clave, pero nunca debe comprometer la experiencia del usuario ni la coherencia de marca. Trabajo mucho sobre la cultura de responsabilidad compartida, cada resultado del canal digital no es del área, es de la empresa. Para mí, liderar no es controlar, es alinear visión, empoderar talento y construir procesos que escalen sin perder humanidad.
¿Quién fue tu mayor mentor o fuente de inspiración y qué aprendiste?
He tenido referentes claves en mi carrera, pero más que una persona puntual, me inspiran los líderes que combinan visión estratégica con sensibilidad humana. Aprendí que los resultados sostenibles no se construyen desde la presión, más bien desde la confianza. Que el liderazgo real no se impone, se demuestra y que el crecimiento profesional exige incomodidad constante. También entendí que la coherencia entre lo que decís y lo que haces es lo que construye autoridad.
¿Qué estrategias considera esenciales para posicionar una marca en mercados competitivos?
En mercados altamente competitivos como el retail farmacéutico, hay tres estrategias esenciales:
1. Omnicanalidad real: no basta con estar en todos los canales; hay que integrarlos con coherencia operativa y comunicacional.
2. Data + personalización: entender patrones de consumo para anticiparse, no reaccionar.
3. Propuesta de valor clara: precio compite, pero experiencia fideliza.
Hoy las marcas no ganan por volumen, ganan por relevancia y la relevancia se construye entendiendo al cliente en cada punto de contacto.
¿Cómo mantenés motivados a los equipos frente a clientes cada vez más exigentes?
Primero, alineando el propósito, nuestro equipo no vende productos, facilita soluciones de salud, segundo, dando herramientas. Un equipo digital necesita métricas claras, autonomía y feedback constante y tercero, celebrando micro-logros. En un entorno de alta velocidad, si no reconoces avances, el desgaste aparece. Creo mucho en liderar desde la cercanía, pero con estándares altos. La exigencia no es enemiga de la motivación cuando hay visión compartida.
¿Cómo evolucionó el ecommerce de Punto Farma en los últimos años?
El eCommerce de Punto Farma pasó de ser un canal complementario a convertirse en un pilar estratégico. La evolución estuvo impulsada por profesionalización del canal, integración logística más eficiente, optimización de experiencia de usuario, fuerte trabajo en performance y conversión. El crecimiento no fue solo en facturación, sino en madurez digital ya que hoy trabajamos con indicadores mucho más sofisticados y visión a largo plazo. El canal digital dejó de acompañar el negocio para empezar a impulsarlo.
¿Qué cambios en el comportamiento del consumidor detectaron?
Detectamos tres grandes cambios: mayor inmediatez: el cliente espera rapidez y disponibilidad en tiempo real; comparación constante: el consumidor está más informado y menos fiel si no percibe valor; digitalización naturalizada: ya no diferencia entre tienda física y online; espera coherencia. El desafío es anticiparse a esa expectativa creciente sin perder eficiencia operativa.
¿Cuál es la meta principal que quieren alcanzar como área en 2026?
Nuestra meta principal es consolidar el canal digital como una unidad estratégica de crecimiento rentable y sostenible. Queremos mejorar indicadores de conversión, potenciar la recompra, integrar aún más la experiencia omnicanal, e implementar mayor personalización basada en datos. El objetivo no es vender más, es construir un ecosistema digital sólido que fortalezca la marca Punto Farma en el largo plazo.
¿Qué hobbies o intereses te ayudan a mantenerte motivada?
Fuera del ámbito profesional soy muy consciente de cómo gestiono mi energía. Disfruto los momentos donde puedo conectar con mi familia, bajar la intensidad operativa y activar el lado más artístico y reflexivo. También valoro mucho los espacios de aprendizaje constante, formación vinculada al liderazgo, coaching ejecutivo, transformación digital y desarrollo de nuevas unidades de negocio. Creo que el crecimiento personal es inseparable del profesional.
El liderazgo sostenible no depende de la intensidad permanente, sino de la capacidad de renovarse estratégicamente por tanto el equilibrio no está en hacer menos, sino hacer con conciencia
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