Con esta participación, la raza Charolaise, históricamente ligada al desarrollo genético de la carne en Paraguay, busca reposicionarse en la ganadería nacional. Sofía Balansa, nieta de quien introdujo los primeros ejemplares en 1970, lidera esta nueva etapa con el firme objetivo de “volver a enamorar” al productor local de una raza que ofrece rusticidad, alto marmoleo, docilidad y excelente conversión alimenticia.
“Trajimos hembras en pie desde Uruguay a fines del 2023, y con eso recuperamos la chispa que siempre tuvimos por la raza”, contó Balansa a InfoNegocios. El relanzamiento no solo tuvo impacto en pista, sino también en las redes sociales, donde los videos de Charlotte y su cría Colette superaron las 40.000 visualizaciones en TikTok, atrayendo visitantes de diferentes puntos del país.
La historia de la Charolaise en Paraguay comenzó con la importación directa desde Francia hace más de cinco décadas. Pero a partir de 2002, la presencia en exposiciones se interrumpió. “Durante ese tiempo, muchos criadores fueron dejando de registrar animales, y otros directamente abandonaron la cabaña por falta de estímulo o visibilidad”, relató Sofía.
Eso está empezando a cambiar. En la última edición de la Expo Paraguay, más de 10 productores bovinos se acercaron a la cabaña para manifestar su interés en volver a criar animales Charolaise. Algunos ya iniciaron gestiones para importar genética desde Uruguay (embriones y pajuelas), lo que demuestra el potencial de crecimiento que tiene la raza en este nuevo ciclo.
Los datos productivos acompañan esta tendencia: Charlotte fue evaluada con un marmoleo “excepcional”, una característica cada vez más valorada por la industria cárnica orientada a cortes premium. Además, su descendencia muestra un crecimiento acelerado, ideal para programas de terminación rápida y cruzamientos estratégicos.
“Es una raza netamente carnicera, y aunque los primeros ejemplares tuvieron problemas de adaptación, hoy ya contamos con un biotipo más rústico, resistente al clima paraguayo y a parásitos como la garrapata”, aseguró Balansa. Este proceso de adaptación a las condiciones locales ha sido clave para el resurgir de la Charolaise.
En paralelo al trabajo genético en campo, Sofía está promoviendo la creación de una nueva asociación de criadores de Charolaise. “Queremos dejar atrás las deudas del pasado y empezar una nueva etapa, unida y con visión regional”, afirmó.
Ya están en conversaciones con referentes de la raza en Brasil y Uruguay. Incluso recibió invitaciones para participar de la Expo Prado y la Expo Esteio, además de charlas preliminares sobre un posible congreso del Mercosur.
Con animales registrados a nombre del Dr. Bernard Balansa, padre de Sofía, la cabaña La Verónica —ubicada en Agua Pucú Portón, Coronel Oviedo— cuenta hoy con unos 10 ejemplares puros de pedigree, además de toros y hembras en cruzamiento.
“La exposición de este año fue un punto de inflexión. Logramos no solo visibilidad, sino interés real del mercado. La gente se sacaba fotos con los animales, me escribían para consultar por toros, y hasta productores de Villarrica y Caazapá vinieron exclusivamente a ver a Charlotte”, destacó la criadora, convencida de que la Charolaise volvió para quedarse.
Epígrafe de la foto: Sofía Balansa, criadora de la raza Charolaise, junto a Charlotte, gran campeona de la raza en la Expo Paraguay 2025.
Tu opinión enriquece este artículo: