Según explicaron, Paraguay atravesó en los últimos años una transición clave. El fuerte ingreso de capitales argentinos y brasileños impulsó el mercado, pero también dejó en evidencia falencias en calidad constructiva y planificación. Hoy, esa realidad cambia: los nuevos proyectos elevan sus niveles de diseño, terminaciones y ejecución para responder a las exigencias del inversor extranjero.
Durante este primer trimestre de 2026, el sector residencial lidera con claridad el dinamismo del mercado. La demanda se mantiene firme tanto desde el exterior como a nivel local, impulsada por una mejora notable en la calidad de las obras. Elementos antes poco frecuentes en Paraguay, como el doble acristalamiento o mayores estándares de aislamiento, ahora forman parte del nuevo piso de calidad.
Dentro del segmento residencial, los empresarios identificaron una doble tendencia. Por un lado, el crecimiento del mercado premium y de lujo, motorizado principalmente por inversionistas extranjeros. Por otro, una demanda sostenida de vivienda accesible, orientada a paraguayos y a inversores con presupuestos más moderados que buscan rentabilidad a largo plazo.
En contraste, los sectores comercial e industrial avanzan a un ritmo más selectivo. Estos segmentos continúan concentrados en empresas locales consolidadas y en algunos actores internacionales que ingresan con proyectos de menor escala. Aunque todavía no actúan como motor principal del mercado, ambos aparecen como espacios con potencial de crecimiento en el mediano plazo. El mercado de terrenos, en tanto, ofrece oportunidades específicas en ciudades secundarias y zonas rurales, aunque enfrenta desafíos vinculados a seguridad e infraestructura.
El capital extranjero, explicaron Bouthors y Beaupied, apunta hoy a proyectos residenciales de alta gama y a conceptos all inclusive. Torres de más de 50 pisos comienzan a redefinir el horizonte de Asunción, con edificios que integran restaurantes, spa, piscinas, room service y amenities de primer nivel. A esto se suman los barrios cerrados con viviendas modernas y terminaciones premium, muy demandados por extranjeros que eligen radicarse en el país.
Entre los desarrollos más atractivos también destacan los proyectos con tecnología Crystal Lagoon. Complejos como Marena proponen lagunas cristalinas con arena blanca a pocos minutos de zonas urbanas, una experiencia diferencial en un país sin salida al mar. Esta tecnología, ya probada en más de mil proyectos a nivel mundial, genera una fuerte tracción de demanda en Paraguay.
No obstante, los empresarios señalaron que el país todavía enfrenta desafíos para potenciar aún más la llegada de inversiones. El acceso al sistema bancario continúa siendo complejo y burocrático para extranjeros, mientras que el crédito hipotecario mantiene tasas elevadas y restricciones para no residentes. A esto se suma la necesidad de simplificar los procesos administrativos, que hoy resultan largos y poco digitalizados para un mercado que busca competir a nivel internacional.
Desde Moa Real Estate aclararon que no desarrollan proyectos propios, pero sí juegan un rol activo en la comercialización de emprendimientos sobre plano destinados a inversores de Europa y Estados Unidos. En 2026, la firma continuará enfocada en torres residenciales de lujo, barrios cerrados de alto estándar y desarrollos innovadores como Crystal Lagoon, que ya muestran fuerte interés internacional.
Un caso emblemático es Marena, actualmente en plena construcción. La primera torre y la laguna estarán listas en julio de 2026, dentro de un masterplan que contempla ocho torres con entregas escalonadas año a año. Para Bouthors y Beaupied, el momento actual resulta especialmente atractivo: el mercado todavía se encuentra en fase de maduración, lo que permite capturar plusvalías y rendimientos antes del desembarco de grandes inversores institucionales.
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