Según el Informe de Principales Indicadores Financieros – Enero 2026, elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas, más de la mitad del presupuesto está concentrada en dos grandes componentes: Servicios Personales y Transferencias, que en conjunto suman G. 49,5 billones, equivalentes al 61% del total asignado.
Esta composición refleja, por un lado, el peso del Estado como principal empleador y, por otro, su rol como financiador de programas sociales, previsionales y de asistencia a sectores vulnerables. Se trata de gastos con bajo margen de ajuste en el corto plazo, lo que marca una estructura presupuestaria rígida.
En cuanto a los sectores priorizados, Educación lidera las asignaciones con G. 12,7 billones, posicionándose como el principal destino de los recursos públicos. Le siguen Salud Pública, con G. 10,3 billones; Seguridad y Defensa Nacional, con G. 7,4 billones; e Infraestructura, que concentra G. 6,9 billones. El esquema confirma una fuerte orientación hacia servicios básicos y obras públicas como pilares de la política económica y social.
El rubro de Servicios Personales, que alcanza G. 27,2 billones, está destinado mayormente al pago de salarios del personal permanente y contratado del sector público. Incluye a docentes, personal de salud, funcionarios administrativos y efectivos de las fuerzas de seguridad, consolidándose como el principal componente del gasto corriente.
Por su parte, las Transferencias, con G. 22,3 billones, financian programas sociales emblemáticos como la pensión para adultos mayores, Tekoporã Mbarete y la alimentación escolar, además de transferencias a gobiernos departamentales y municipales. También contemplan recursos para el pago de jubilaciones y pensiones, lo que explica su elevado peso dentro del presupuesto.
Más allá de la planificación anual, el informe también aporta datos sobre la dinámica del gasto. Al cierre de enero de 2026, la ejecución presupuestaria totalizó G. 4,7 billones, lo que representa un incremento interanual del 8,8%. En términos absolutos, se ejecutaron G. 383.000 millones más que en el mismo mes de 2025, cuando el gasto había alcanzado G. 4,4 billones.
El detalle de la ejecución confirma la estructura del presupuesto. Servicios Personales encabezó el gasto ejecutado con G. 1,89 billones, seguido por Transferencias, que sumaron G. 1,53 billones. A continuación, se ubicaron el Servicio de la Deuda Pública, con G. 550.000 millones; la Inversión Física, con G. 300.000 millones; y los Bienes de Consumo e Insumos, que alcanzaron G. 267.000 millones. El resto del gasto ejecutado ascendió a G. 196.000 millones.
Desde una mirada económica, los números muestran que el Estado inicia 2026 con un mayor ritmo de ejecución, pero con una estructura de gasto dominada por compromisos corrientes. El desafío estará en sostener el equilibrio fiscal sin resignar inversión pública, clave para dinamizar la economía y generar empleo, en un año en el que el foco sigue claramente puesto en lo social y en el funcionamiento del Estado.
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