El comercio agrícola entre Paraguay y Perú ingresa a una nueva etapa de digitalización. Desde el 1 de junio, ambos países implementan el intercambio electrónico de certificados fitosanitarios, un mecanismo que apunta a modernizar los procesos de exportación e importación de productos vegetales, reducir tiempos operativos y brindar mayor seguridad documental a las operaciones.
La iniciativa involucra al Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) y al Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (Senasa), que trabajaron durante varios meses en la compatibilización de sus sistemas. El objetivo es que los certificados fitosanitarios, documentos exigidos para el comercio internacional de productos vegetales, puedan ser emitidos y recibidos de manera digital, sin necesidad de recurrir al formato físico.
En conversación con InfoNegocios, la ingeniera Rosa Sosa, jefa de Certificación del Senave, explicó que este paso forma parte de un proceso de modernización que Paraguay viene desarrollando con distintos socios comerciales.
“Prácticamente, desde hace algunos meses venimos trabajando con nuestros pares de Perú para implementar el certificado fitosanitario electrónico, que es crucial para modernizar y agilizar el comercio internacional de productos vegetales”, señaló.
El certificado fitosanitario es un documento clave para la exportación e importación de productos vegetales, ya que acredita que la mercadería cumple con los requisitos sanitarios exigidos por el país de destino. En la práctica, funciona como una garantía oficial para que granos, derivados agrícolas y otros productos puedan ingresar a un mercado sin representar riesgos sanitarios.
La diferencia ahora está en la forma de gestión. Con el sistema electrónico, el documento deja de circular en papel y pasa a transmitirse de manera digital y segura entre las autoridades sanitarias de ambos países. Según Sosa, esto permite “el intercambio digital seguro, sin la utilización de papel, reemplazando totalmente el formato físico y reduciendo drásticamente los riesgos de fraude”.
Uno de los principales beneficios está vinculado a los tiempos de despacho y liberación de mercaderías en aduanas. Al eliminar el traslado y la verificación física del documento, el certificado puede estar disponible en tiempo real para las autoridades del país importador. Esta agilidad cobra mayor importancia en el caso de productos perecederos, que son más sensibles a las demoras logísticas y administrativas.
“Los productos perecederos son los que más sufren la descomposición cuando los trámites de certificación demandan mucho tiempo. Con el certificado fitosanitario electrónico, el documento aparece en tiempo real para nuestros pares de los países a los cuales exportamos nuestros productos o desde donde importamos”, indicó la jefa de Certificación del Senave.
En términos comerciales, la herramienta puede beneficiar a exportadores, importadores, despachantes y operadores logísticos, al simplificar procesos y reducir riesgos en la documentación. Para Paraguay, además, representa un avance en competitividad, especialmente en un contexto en el que la eficiencia logística es cada vez más determinante para sostener y ampliar mercados.
Sosa explicó que Perú se convierte en el tercer país con el que Paraguay implementa este intercambio electrónico al 100%. Antes ya se había avanzado con Argentina y Chile, mientras que actualmente también se trabaja con Bolivia para alcanzar una implementación plena. A la agenda se suman, además, conversaciones con Brasil y Estados Unidos, aunque en el caso de mercados más lejanos el proceso puede demandar una mayor coordinación técnica.
La incorporación de Perú responde al interés de sus autoridades sanitarias en avanzar hacia este modelo.
“Depende del país de destino. Si nuestros pares del país al que frecuentemente exportamos mercaderías están interesados en implementar el certificado electrónico, nos contactamos con ellos y conformamos una mesa de trabajo hasta equiparar los sistemas”, explicó Sosa.
El intercambio comercial entre Paraguay y Perú incluye productos como soja, arroz, trigo, maíz, harina de soja y aceite de soja, entre otros rubros de origen vegetal. A su vez, el sistema también será utilizado para las importaciones paraguayas provenientes del mercado peruano, ya que el intercambio electrónico funciona en ambas direcciones.
La implementación no será temporal. Desde el Senave indicaron que se trata de un proceso definitivo y continuo, por lo que el certificado fitosanitario electrónico pasará a formar parte de la operatoria habitual entre ambos países.
Con este avance, Paraguay suma otro eslabón a su estrategia de digitalización del comercio agrícola y fortalece su integración con mercados regionales. La medida no solo reduce la burocracia, sino que también contribuye a un comercio más transparente, seguro y rápido para los productos vegetales.
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