El número 1: Superficie de tomate se redujo levemente pero no afectará volumen de producción

(Por LF) El tomate es la hortaliza más demandada en Paraguay, superando a cualquier otra, con un consumo promedio de 220 toneladas diarias. Actualmente, la producción nacional asegura un aprovisionamiento total del mercado doméstico, desde finales de mayo hasta agosto, luego la cobertura va decayendo. Este 2023, la superficie de producción, a diferencia de los últimos años, disminuyó un poco, pero igualmente, se espera un óptimo rendimiento y calidad de la fruta.

“En estos momentos la producción de tomate se encuentra en etapa de floración. A nivel país, se maneja una superficie de producción de aproximadamente 1.300 hectáreas. Hasta el 2022, el área de siembra estuvo en auge, durante tres años consecutivos fue aumentando, pero este año disminuyó un poco, a consecuencia de los inconvenientes que se registraron el año pasado, como enfermedades que afectaron a los cultivos y la baja de precios que generó pérdidas”, comentó a InfoNegocios, el ingeniero Édgar Frutos, coordinador de los rubros de tomate y locote del Programa Sustantivo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

No obstante, aclaró que igualmente, se augura una buena producción con rendimientos de más de 5 kilos por planta y con una calidad sobresaliente, superior a la de los tomates importados, que muchas veces, erróneamente se los considera mejores.

“Desde el 2022 que ya estamos logrando, mediante un trabajo coordinado entre la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del MAG, el Senave y el Centro Regional de Comercialización Agropecuaria (CERCA), la certificación de calidad del tomate nacional, la cual avala que la fruta se encuentra dentro de los parámetros reglamentados por el Mercosur, en cuanto a la disponibilidad de trazas (agroquímicos) que tiene la fruta, es decir, que se trata de un alimento inocuo”, destacó.

Dichos tomates cuentan con una etiqueta que respalda la certificación y que los distingue de otros disponibles en el mercado. “Para este año apuntamos a expandir la certificación para que el consumidor tenga la seguridad de que está consumiendo una fruta sin trazas, lo que nos ayuda a regular el mercado y a reducir el ingreso de productos de contrabando”, acotó.

Hoy en día, los departamentos que concentran la mayor producción de tomate son Caaguazú, Central, Cordillera y Alto Paraná. Aunque otros como San Pedro y Caazapá, también están creciendo en superficie. “En promedio, los productores están manejando 3.000 a 5.000 plantas cada uno, con un promedio de rendimiento que oscila entre 3,5 a 6 kilos por planta. El costo de producción varía entre G. 8.000 a G. 12.000 por planta, dependiendo del tipo de tecnología utilizada”, precisó el especialista.

De acuerdo con Frutos, el consumo promedio del tomate en nuestro país es de unas 220 toneladas por día, aunque en algunos meses como diciembre se consume más. En la época de mayor producción, que abarca finales de mayo, junio, julio y parte de agosto, el producto nacional cubre casi el 100% de la demanda, pero luego la cobertura empieza a decaer paulatinamente.

“En noviembre prácticamente tenemos muy poca producción, mientras que en enero, febrero y marzo, etapa de preparación para la siguiente zafra, se registra el mayor déficit, llegando apenas a cubrir entre un 30% a 40% de la demanda. El faltante se termina cubriendo con importación”, mencionó.

En lo que respecta a los tipos de tomates cultivados en nuestro país, señaló que son perita y lisa. “Son dos tipos de tomates con características diferentes que la genética de la propia planta les otorga. Los peritas son los ovalados y de carnosidad más densa y los tomates lisa, son los redondos, generalmente, más grandes, así como también más palatables, es decir, se los considera más exquisitos”, explicó.

Según Frutos, todo lo producido en Paraguay son híbridos, pues en la horticultura profesional ya no se utilizan variedades. Se trata de híbridos que pasaron por un proceso de mejoramiento buscando adoptar las mejores cualidades de cada variedad que se cruzó.

Mientras que el precio varía dependiendo de la época del año. “Cuando hay mucha producción y saturación en el mercado, se puede adquirir a partir de G. 1.500 el kilo en fincas, pero el precio promedio -que más o menos sostiene al productor y le es rentable- es partir de G. 3.500 el kilo, que es el valor manejado casi todo el año, siempre en fincas. Pero hay temporadas del año, en la que los precios se elevan. Ahora, por ejemplo, por la poca producción que tenemos, se está comercializando entre G. 4.500 y G. 5.000 el kilo en finca, incluso algunos productores que tienen comercialización directa con los supermercados están vendiendo a G. 6.000 el kilo”, detalló.

Finalmente, comentó que el cultivo de tomate es el rubro más costoso dentro de toda la producción hortícola, por la mano de obra que demanda, por el nivel de tecnificación y conocimientos requeridos. “Un error con algún tipo de híbridos le puede costar al productor la zafra entera. Es por ello que desde el MAG estamos apostando por la tecnificación, adiestrándoles para que puedan conocer el material y se adecue también a la situación técnica y económica de su finca para luego hacer correctamente sus inversiones”, subrayó.  

El programa del MAG asiste a 1.180 productores de diferentes departamentos, a los cuales la cartera estatal ayuda con insumos que incluyen semillas, fertilizantes y cal agrícola y también capacitación.

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