La papa echa raíces nacionales: apuestan por mayor producción y menor dependencia externa

(Por SR)  En un esfuerzo por fortalecer la soberanía alimentaria y potenciar a los pequeños productores, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) está impulsando una ambiciosa campaña para expandir el cultivo de papas en nuestro país. Así lo explicó Diego Garcete, coordinador de Producción de Papa y Cebolla del MAG, quien resaltó para InfoNegocios que el objetivo para este 2025 es alcanzar las 500 hectáreas cultivadas, lo que significaría un crecimiento del 23% respecto al año anterior.

Actualmente, Paraguay cubre con producción nacional alrededor de 60 días del consumo interno de papa. Teniendo en cuenta que el país consume cerca de 100.000 kilos diarios de este tubérculo, la dependencia de las importaciones —principalmente desde Argentina y Brasil— sigue siendo alta. “Nuestro objetivo es ampliar esa ventana de oferta nacional y extenderla hasta cinco meses con producción propia”, expresó Garcete, y explicó que este año se inicia un proyecto clave: la instalación de parcelas semilleras nacionales.

Una de las limitaciones históricas del rubro es la dependencia total de semillas importadas. “Estamos trabajando para que, a partir del 2026, podamos producir nuestras propias semillas y dejar de depender tanto de las empresas semilleristas argentinas”, aseguró el especialista. Para ello, el MAG cuenta con el apoyo de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg), el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) y el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), instituciones clave en la validación de nuevas variedades adaptadas al clima local.

La producción de papa se concentra principalmente en el departamento de Paraguarí, que representa el 80% del total nacional. Le siguen Caazapá e Itapúa y, más recientemente, zonas del norte como San Pedro, Concepción, Canindeyú y Amambay. En estos puntos se prevé una distribución escalonada de semillas desde fines de mayo, extendiéndose hasta julio.

El cultivo de la papa nacional sigue siendo de carácter estacional debido a las limitaciones climáticas: temperaturas superiores a 35°C reducen drásticamente su rendimiento. Sin embargo, Garcete destacó que se están probando variedades brasileñas más resistentes al calor, lo que podría permitir una extensión del ciclo productivo y reducir los períodos de escasez.

Uno de los grandes pilares del plan del MAG es el trabajo con la agricultura familiar. En 2024, unas 3.900 familias fueron beneficiadas con la entrega de semillas, y este año se busca mantener ese número, pero entregando un mayor volumen por productor. “El cultivo de papa es altamente rentable. Hay agricultores con sistema de riego que alcanzan hasta 30.000 kilos por hectárea. Sin riego, el rendimiento baja a unos 8.000 a 10.000 kilos”, explicó Garcete. Por eso, el ministerio está promoviendo también la implementación de tecnologías como el uso de hidrogeles y sistemas de riego para mejorar la productividad.

La variedad más utilizada actualmente es la Spunta, bien aceptada tanto por los consumidores como por los agricultores por su adaptabilidad y rendimiento. Se caracteriza por tener tubérculos grandes y uniformes, con un alto contenido de materia seca. No obstante, se está trabajando en la validación de nuevas variedades que puedan adaptarse mejor a las distintas regiones del país y ofrecer mayor resistencia a condiciones adversas.

Además de las parcelas semilleras, el plan contempla la construcción de cámaras mayoristas para la conservación y almacenamiento de semillas, lo que permitirá asegurar su disponibilidad en momentos clave del calendario agrícola. “Estamos construyendo una política seria y sostenida, con apoyo técnico y logístico, que no solo busca aumentar la producción, sino también ofrecer a los agricultores un mercado seguro y rentable”, concluyó Garcete.

Con estas iniciativas, el MAG apuesta a que la papa, uno de los productos más tradicionales y consumidos en la mesa paraguaya, siga el mismo camino de éxito que otros rubros como el tomate y la cebolla, logrando una producción nacional más fuerte, continua y competitiva. ¿Será este el año en que la papa nacional gane más terreno? Todo parece indicar que sí.

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