Regenerar para crecer: así es cómo Paraguay puede liderar con agricultura sostenible

(Por SR) Por años, el agro paraguayo viene sosteniendo su crecimiento sobre la base de la innovación y las buenas prácticas. Hoy, en medio de un escenario global cada vez más exigente en materia ambiental, el concepto de agricultura regenerativa se posiciona como la próxima gran evolución del sector. Más que una tendencia, esta filosofía de producción propone una mirada integral y ambiciosa: no solo preservar los recursos naturales, sino también mejorarlos activamente para las generaciones futuras.

A diferencia de los modelos convencionales o incluso de la agricultura sustentable, la regenerativa plantea devolverle al suelo su vitalidad original. Es decir, dejarlo al menos en el mismo estado —o mejor— del que se recibió. Esto implica un cambio profundo en la forma de cultivar: rotaciones planificadas, cobertura permanente, reducción de insumos químicos, uso eficiente del agua y, sobre todo, un enfoque en la salud del suelo como eje de toda productividad.

Sobre esta nueva tendencia del agro, Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), expresó para nuestro medio que, si bien no todos los productores la llaman de la misma forma, en los campos paraguayos ya se vienen aplicando prácticas regenerativas. “Muchos usan abonos verdes, cultivos de cobertura, siembra directa, y manejan la rotación de cultivos con bastante eficiencia. No siempre se etiqueta como regenerativo, pero las prácticas están”, señaló. Agregó que Paraguay puede posicionarse en los mercados internacionales si logra certificar estas buenas prácticas con trazabilidad, algo que varias empresas y organizaciones ya están explorando.

La propuesta de Syngenta

En esta línea se enmarca la propuesta de Syngenta, una de las compañías líderes del agronegocio global, con presencia en más de 90 países. En entrevista con InfoNegocios, Matías Sueyro, director comercial para Paraguay, Uruguay y Bolivia, explicó los pilares de esta apuesta. “Tenemos claro que el recurso escaso en el mundo es el suelo. Y como organismo vivo, tenemos el gran desafío de cuidarlo”, sostuvo.

Recientemente, la multinacional relanzó sus cuatro prioridades de sustentabilidad, centrándose en aumentar la productividad de los campos con el menor impacto ambiental posible. Como parte de esta estrategia, la firma desarrolla en Paraguay dos iniciativas concretas: Carbonnet y Reverte Paraguay.

El primero ya lleva tres años y apunta a medir la huella de carbono de los agricultores. Con la posibilidad de acceder a mercados internacionales más exigentes —e incluso a sobreprecios por granos certificados—, la iniciativa promueve una producción trazable y respetuosa del ambiente. “Ya no basta con cuánto se produce, sino cómo. El consumidor quiere saber cómo llega el alimento a su mesa”, dijo Sueyro.

La novedad más reciente es el lanzamiento de Reverte Paraguay, un proyecto piloto basado en una experiencia exitosa en Brasil, desarrollada en alianza con el Banco Itaú. Su objetivo es ambicioso: transformar suelos degradados, con baja o nula productividad, en tierras fértiles y activas. “No hay una receta única”, advirtió Sueyro. Cada lote es analizado y se diseña un protocolo de manejo técnico que incluye cultivos de cobertura, rotación planificada, fertilización y tratamiento fitosanitario por un mínimo de tres años.

El acompañamiento técnico es gratuito y el financiamiento inicial, fundamental para la implementación, es respaldado por el Banco Itaú. Esto es especialmente importante porque los primeros cultivos no son comerciales, sino de servicio, es decir, pensados para recuperar la estructura y vida del suelo, sin una cosecha inmediata.

Actualmente, Reverte opera con dos productores a nivel nacional, pero Syngenta proyecta llegar a al menos 15 o 20 agricultores en los próximos dos años. El foco está puesto inicialmente en el Chaco paraguayo, región que según Sueryro cuenta con más del 50% de suelos con aptitud para ser reconvertidos, aunque también se identifican oportunidades en zonas como Caazapá, Misiones y Alto Paraná, donde el sistema ganadero aún domina.

¿Y qué hay de los campos que ya producen? Reverte también es aplicable en esos casos. “Mejorar la salud del suelo —más materia orgánica, mejor estructura, mayor cobertura— incrementa el rendimiento. Permite producir más en el mismo terreno”, señaló el ejecutivo.

En un contexto donde el crecimiento vertical se vuelve crucial —más kilos por hectárea, más animales por metro cuadrado—, la regeneración del suelo es una herramienta estratégica, no solo ambiental sino también económica.

Así, nuestro país tiene ante sí una doble oportunidad: preservar su ventaja competitiva como productor agrícola y posicionarse como referente en prácticas responsables. 

Tu opinión enriquece este artículo:

Paraguay, nuevo hub textil: empresarios de Argentina evalúan joint ventures para exportar a Europa

(Por SR) Paraguay sigue ganando terreno como destino industrial en la región. Una delegación de empresarios argentinos del sector textil visitó Asunción para analizar alianzas productivas con firmas locales, mientras que desde Rediex aseguran que el rubro continúa siendo uno de los más dinámicos en materia de radicación de capitales. El interés se concentra en costos competitivos, cercanía logística y acceso preferencial a mercados internacionales.

Atome confirma desde Londres inversión extranjera directa de US$ 655 millones en el país

Atome PLC anunció la decisión final de inversión (FID) para su planta de fertilizantes bajos en carbono en Villeta, Paraguay, con una capacidad de 260.000 toneladas anuales. El proyecto implica una inversión total de US$ 665 millones, que incluye financiamiento por US$ 420 millones otorgado por instituciones internacionales como IDB Invest, Corporación Financiera Internacional y el Banco Europeo de Inversiones, y otros, entre los que se encuentra Sudameris.