Uvas premium ganan espacio en La Colmena (con rendimientos de hasta 15.000 kg por hectárea)

(Por SR) En un contexto donde la fruticultura nacional busca consolidarse frente a la competencia externa y a un clima cada vez más impredecible, la producción de uva comienza a recuperar protagonismo en Paraguay. En el distrito de La Colmena, departamento de Paraguarí, la Cooperativa Agroindustrial Colmena Asuncena (Caica) se posiciona hoy como uno de los principales polos de este cultivo, con una superficie que alcanza las 114 hectáreas y rindes que, en los mejores lotes, llegan a 15.000 kilos por hectárea.

“El rendimiento depende mucho de la edad de la planta, pero a partir de los seis años ya se logran volúmenes interesantes, que van de 12.000 a 15.000 kilos por hectárea”, explicó Eduardo Koichi Miyamoto, presidente de la cooperativa, en entrevista con InfoNegocios. La mayor parte de la superficie está destinada a la variedad Niagara rosada, una uva orientada al consumo en fresco y valorada por su sabor.

La Colmena no es ajena a la tradición vitivinícola. Hace 21 años, a partir de la conformación de Caica —fruto de la fusión entre la Cooperativa Asuncena y la Cooperativa Las Colmenas—, en la zona incluso se elaboraban vinos blancos, rosados y tintos. Sin embargo, la apertura comercial y la llegada masiva de productos importados terminaron por desplazar esa experiencia. “No se podía competir con vinos que vienen de grandes bodegas del exterior”, recordó Miyamoto.

Hoy, la estrategia productiva es clara: concentrarse en la fruta fresca y apuntar a un segmento premium, donde la calidad marque la diferencia. Según el titular de Caica, uno de los principales atributos de la uva nacional es su punto de cosecha. “Nuestra fruta se corta cuando está completamente madura. La importada, en cambio, se cosecha verde y se madura en cámara. Eso se nota en el sabor”, afirmó.

El clima, no obstante, sigue siendo una variable crítica. Si bien las lluvias favorecieron el desarrollo de las plantas este año y permitieron una recuperación tras varias campañas de sequía, los episodios de frío intenso golpearon con fuerza a la fruticultura. “Se perdió parte de la producción de durazno, melón, ciruela y también de uva”, señaló Miyamoto, al tiempo de reconocer que muchas medidas de protección resultan inviables por su alto costo.

A pesar de ese escenario, la cooperativa mantiene una matriz productiva diversificada. Además de uva, los socios producen tomate, locote, hortalizas de hoja, papa, cebolla, banana, melón y sandía. En años normales, la cosecha de durazno y melón se concentra entre septiembre y octubre, mientras que la uva se convierte en el eje comercial hacia fin de año, cuando aumenta la demanda estacional.

En el plano comercial, Caica cuenta con varios depósitos en el Mercado de Abasto y abastece de forma sostenida a cadenas de supermercados del área metropolitana, como Casa Rica y Supermercados Guaraní. “Hace más de dos décadas que estamos presentes en el mercado y este año la venta de uva fue muy buena”, destacó el presidente de la cooperativa.

Mirando hacia adelante, Miyamoto adelantó que igualar los rindes de esta campaña será difícil, ya que la planta necesita períodos de descanso tras una producción intensa. Sin embargo, el foco seguirá puesto en sostener la calidad y la presencia de la uva nacional en góndolas. “El consumidor está empezando a elegir más lo nuestro, y eso es clave para que el sector siga creciendo”, concluyó.

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