Durante su estadía, Eckert mantuvo encuentros con directivos de Boller y otros actores del ecosistema de salud local, con quienes abordó los principales desafíos que enfrenta el país para ampliar el acceso a diagnósticos y terapias de vanguardia, fortalecer el financiamiento sanitario y avanzar hacia modelos de atención más descentralizados.
"La innovación médica solo cobra verdadero valor cuando llega de manera oportuna a las personas que la necesitan. El tiempo es determinante para un paciente: un día o un mes de retraso puede hacer una gran diferencia en su tratamiento y en su calidad de vida", expresó Eckert.
El ejecutivo asumió el 1 de junio el liderazgo de Roche Pharma para América Latina, cargo desde el cual dirige la estrategia y planificación de las operaciones de la compañía en 32 países. Cuenta con más de 25 años de experiencia internacional en la industria farmacéutica y anteriormente se desempeñó como gerente general de Roche Pharma Brasil, vicepresidente y gerente general de GSK Brasil, y Life Cycle Leader para Terapias Celulares en Genentech.
La salud como inversión estratégica
Uno de los principales mensajes que Eckert transmitió durante su visita fue la necesidad de entender la salud no solo como un componente del gasto público, sino como una inversión estratégica para el desarrollo de los países. Según explicó, una población sana puede mantenerse activa, estudiar, trabajar y contribuir por más tiempo al crecimiento económico, mientras que la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso oportuno a tratamientos permiten reducir costos asociados a internaciones prolongadas y etapas avanzadas de enfermedad.
De acuerdo con estudios internacionales citados por el ejecutivo, cada dólar invertido en salud puede generar un retorno económico de entre dos y cuatro dólares, principalmente por el aumento de la productividad y la reducción de la carga de enfermedad. "La salud es la base de una sociedad próspera. Invertir de manera estratégica en prevención, diagnóstico y tratamiento permite mejorar la vida de las personas, pero también fortalecer la productividad, proteger a las familias y contribuir a la sostenibilidad de los sistemas sanitarios", sostuvo.
En ese sentido, Eckert recordó que la Organización Panamericana de la Salud y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe recomiendan destinar al menos el 6% del producto interno bruto al gasto público en salud, mientras que la región invierte en promedio alrededor del 3,8%. Según señaló, avanzar hacia una inversión pública más sólida y eficiente en Paraguay permitiría fortalecer la capacidad del sistema sanitario y reducir el gasto que actualmente afrontan directamente las familias.
Reducir las desigualdades territoriales en el acceso a la salud
Otro de los ejes abordados durante la visita fue la necesidad de disminuir las desigualdades territoriales en el acceso a servicios de salud, considerando que la concentración de la atención de alta complejidad en las principales ciudades obliga a numerosos pacientes a trasladarse para recibir diagnóstico, tratamiento o seguimiento.
Frente a este desafío, Eckert planteó la importancia de desarrollar modelos de atención más flexibles y descentralizados, apoyados en nuevas tecnologías, telemedicina e información sanitaria de calidad. "Tenemos que escuchar las necesidades particulares de cada sistema de salud y construir soluciones en conjunto. Los desafíos de financiamiento, regulación y acceso no pueden ser abordados por un solo actor; requieren colaboración entre las autoridades, la industria, los profesionales de la salud, las organizaciones de pacientes y el sector privado", afirmó.
La visita permitió además profundizar el trabajo conjunto entre Roche y Boller, e identificar nuevas oportunidades para ampliar el acceso a la innovación en el sistema sanitario paraguayo. "La sostenibilidad no depende únicamente de cuánto se invierte, sino también de cómo se utilizan los recursos y de la capacidad de todos los actores para construir soluciones en conjunto. Paraguay tiene la oportunidad de avanzar hacia un sistema más eficiente, equitativo y centrado en las personas", concluyó Eckert.
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