Un niño que no quiere despegarse del celular, otro que tiene dificultades para quedarse sentado haciendo una actividad, uno que necesita incorporar una rutina o simplemente uno que disfruta tocar, construir y resolver cosas con sus manos. No todos tienen un diagnóstico ni necesitan una herramienta específica, pero todos pueden beneficiarse de encontrar otras formas de jugar y explorar.
Desde esa mirada nació Mundo Vivo Kids, una empresa especializada en juguetes sensoriales, de estimulación y terapéuticos que busca abrirse espacio en Paraguay con una propuesta que va más allá del tradicional “juguete para entretener”.
“Un niño aprende principalmente explorando”, sostiene María Isabel Aquino, presidenta de Mundo Vivo Kids, al explicar la visión detrás de la empresa.
La firma es propiedad de Donex Group, con casa matriz en Estados Unidos. Mundo Vivo Kids nació hace aproximadamente tres años y actualmente trabaja con distintos mercados de Sudamérica, entre ellos Chile y Uruguay, mientras proyecta su expansión hacia Brasil. Paraguay forma parte de esta estrategia regional.
Jugar, pero con un propósito
Para Aquino, una de las principales diferencias está en que los juguetes terapéuticos buscan acompañar una habilidad concreta a través del juego.
Mientras los juguetes didácticos tradicionales suelen enfocarse en enseñar o reforzar conceptos como letras, colores o formas, los terapéuticos pueden apuntar, por ejemplo, a la concentración, la coordinación, la motricidad fina, la paciencia, el manejo de las emociones o la creación de rutinas.
“Buscan trabajar una habilidad o una necesidad específica del niño a través del juego”, explica.
Por eso, dentro de la propuesta existen juegos de encastre, clasificación, motricidad fina y desarrollo cognitivo, además de herramientas vinculadas al procesamiento sensorial y actividades pensadas para trabajar la atención y la concentración.
También cuentan con temporizadores que permiten establecer períodos para determinadas actividades, una herramienta que puede servir para ayudar a estructurar rutinas de estudio o de juego.
La idea es que el niño tenga que involucrarse: tocar, construir, resolver, concentrarse e interactuar con su entorno.
No hace falta tener un diagnóstico
Aunque hablar de juguetes terapéuticos puede llevar rápidamente a pensar en niños con autismo o TDAH, Aquino insiste en que la propuesta no está limitada a ellos.
“Todos tenemos alguien que ya sea hijos, primos, sobrinos que están con una hiperactividad o que necesitan rutina y no tienen el espectro autista y no son diagnosticados con nada”, comenta en conversación con InfoNegocios.
En ese sentido, hay productos destinados a niños pequeños que están descubriendo el mundo sensorial, otros que buscan acompañar la concentración o la paciencia y también herramientas que pueden resultar útiles para niños con mayor hiperactividad.
En el caso de los niños dentro del espectro autista o con necesidades sensoriales particulares, existen productos más adaptados. Por ejemplo, Mundo Vivo Kids comercializa orejeras antirruido de entre 25 y 28 decibeles, que pueden utilizarse ante situaciones de hipersensibilidad auditiva.
Pero, según Aquino, la misma herramienta no necesariamente tiene que estar vinculada a un diagnóstico: puede responder a una necesidad sensorial concreta.
Una alternativa para despegarse de las pantallas
La propuesta también aparece en medio de una realidad cada vez más habitual en las familias: niños expuestos desde edades tempranas a celulares, televisión y otros dispositivos.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran el alcance de la conectividad. Según la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) 2025, difundida en junio de 2026, el 85,4% de la población de 10 años y más utilizó internet en los tres meses previos a la encuesta. Entre los niños de 10 a 14 años, la proporción fue de 55,9%.
Para Mundo Vivo Kids, el objetivo no es plantear el juego como una lucha contra la tecnología, sino ofrecer otras experiencias.
“Lo que nosotros estamos proponiendo es con estos juguetes invitar al niño a tocar, a construir, a resolver, a concentrarse, a interactuar con su entorno, alejándose un poquito de las pantallas”, señala Aquino.
Desde la empresa cuentan que también reciben consultas de padres preocupados por la concentración, el manejo de las emociones, el estrés y la necesidad de generar momentos de juego más activos y de conexión con otras personas.
¿Qué miran antes de elegir un juguete?
Detrás de la propuesta también existe un proceso de selección. Aquino explica que la empresa elige cuidadosamente a los fabricantes y analiza aspectos como los materiales utilizados, la seguridad y la calidad.
“Nosotros lo que hacemos es seleccionar cuidadosamente los fabricantes que nos hacen los juguetes, materiales, seguridad, calidad”, afirma.
Los productos cuentan con diferentes certificaciones. Entre ellas menciona la conformidad europea CE y, en determinados productos electrónicos, la certificación RoHS, relacionada con la restricción de determinadas sustancias peligrosas.
Pero la selección no pasa solamente por si un juguete es atractivo o entretenido. También se busca identificar qué habilidad puede acompañar.
Así, un producto puede estar orientado a trabajar la motricidad fina; otro, la clasificación; otro, la concentración; y otro, el procesamiento sensorial.
Un nicho que todavía está creciendo
Mundo Vivo Kids observa en Paraguay un interés creciente por este tipo de propuestas, tanto entre familias como en instituciones y jugueterías.
“Estamos recibiendo una excelente respuesta de parte de padres, de instituciones con las que nos estamos empezando a contactar, de ciertas jugueterías que ya accedieron a que los visitemos”, comenta Aquino.
Al mismo tiempo, considera que la oferta especializada todavía es limitada en el país. Por eso, la empresa busca desarrollar el mercado local mediante distribuidores, centros y jugueterías, además de fortalecer su canal mayorista.
En este último segmento, la propuesta incluso contempla pedidos personalizados, con packaging propio y la posibilidad de desarrollar productos bajo la marca de una determinada juguetería, de acuerdo con los volúmenes y requerimientos establecidos.
El juego como primera forma de aprender
Para Aquino, todo vuelve a una idea sencilla: los niños aprenden mientras exploran.
“Los juguetes sensoriales y de estimulación es lo que le permite al niño descubrir, reconocer y resolver pequeños desafíos según su edad”, sostiene.
La intención, agrega, no es solamente mantener entretenido al niño, sino ofrecer experiencias de juego que acompañen las habilidades que está comenzando a desarrollar.
“No se trata solamente de entretener a un niño, sino de ofrecer experiencias de juego que acompañen habilidades que están comenzando a desarrollar según sea su edad”, concluye.
Mundo Vivo Kids cuenta con una tienda online y realiza distribución a distintos puntos del país. Para ventas y consultas en Paraguay, el contacto es 0991 389 554, para contactar por correo, comunicarse a [email protected].
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