Desde la salida, la escudería AIX Racing tomó decisiones estratégicas que no beneficiaron al piloto paraguayo. Eligieron neumáticos y momentos de parada en boxes que no coincidieron con la pista mojada, lo que condicionó su desempeño desde el inicio.
El auto no respondió como debía cuando las condiciones cambiaron. Duerksen sufrió falta de adherencia de frenos y problemas de tracción que lo obligaron a retroceder vueltas enteras en la tabla. Es evidente que el monoplaza no estaba calibrado para un escenario de lluvia intensa.
Además, un contratiempo mecánico con el embrague le arruinó la largada en la carrera sprint. Según sus propias palabras: “Un problema con el embrague complicó nuestra largada y ya no pudimos remontar en un circuito muy difícil de adelantar”. Esa pérdida del impulso inicial lo vinculó directamente a una falla técnica más que a su manejo.
En la carrera principal repitió la historia. Salió desde la P5, pero el coche de AIX Racing volvió a fallar en el momento clave. Joshua terminó en el puesto 12, fuera de la zona de puntos, y dejó en claro que su rendimiento quedó limitado por la máquina más que por sus capacidades.
Ya en junio, en Barcelona, otra falla mecánica le impidió puntuar pese a una buena posición: un desperfecto en el monoplaza lo relegó hasta el puesto 20 luego de estar luchando dentro del top‑10. Esa secuencia confirma que el problema no es puntual, sino recurrente en el equipo.
A lo largo de esta temporada Duerksen confirmó que tiene ritmo: consiguió una victoria en Sprint en Melbourne y clasificó sólido en varios circuitos. Pero la escudería no logró ofrecer un coche consistente para seguir capitalizando ese potencial.
En resumen, no se trata de cuestionar al piloto, sino de alertar sobre el estado del monoplaza y la toma de decisiones del equipo. Joshua demostró capacidad y velocidad, pero AIX Racing no lo acompañó de forma adecuada este fin de semana. Si quieren resultados, necesitan optimizar estrategia, reacción al clima y confiabilidad técnica cuanto antes.
El sábado 9 inicia la próxima ronda. Duerksen parte con confianza y una meta clara: revertir esta serie de carreras sin puntos y demostrar que con la máquina correcta puede volver a brillar en F2.
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