Según el reporte, el avance de la economía estuvo sostenido principalmente por los servicios, la industria y otras actividades del sector secundario, además del aporte favorable del sector agropecuario. El BCP destacó que todos los grandes componentes de la actividad económica contribuyeron positivamente al resultado observado en abril.
El sector primario registró un crecimiento interanual de 3,6% y acumuló una expansión de 6,8% en los primeros cuatro meses del año. La agricultura continuó siendo uno de los principales motores de la actividad, favorecida por mejores perspectivas de producción de soja, caña de azúcar, mandioca, poroto, girasol y tabaco durante la campaña agrícola 2025/2026. Sin embargo, el desempeño fue moderado por menores estimaciones de cosecha de maíz, algodón, sésamo y yerba mate.
En contraste, la ganadería presentó una variación negativa debido a una reducción en el faenamiento de bovinos. No obstante, el informe señala que la producción de cerdos, aves, leche cruda y huevos mostró un comportamiento favorable durante el período.
Por su parte, el sector secundario experimentó una expansión interanual de 4,5%, acumulando un crecimiento de 4,9% al cierre de abril. Entre los factores que explicaron este resultado se encuentran el aumento en la generación y distribución de energía eléctrica, el suministro de agua y saneamiento ambiental, así como el dinamismo de la construcción, impulsado principalmente por un mayor ritmo de ejecución de obras privadas.
Las manufacturas también cerraron el mes con números positivos. El sector registró una variación interanual de 2% y acumuló un crecimiento de 4,3% en el primer cuatrimestre. Las actividades con mayor incidencia fueron la producción de aceites, azúcar, lácteos, bebidas y tabacos, productos químicos, madera, minerales no metálicos, metales comunes, maquinarias y muebles. En contrapartida, se observaron caídas en segmentos como carnes, molinerías y panaderías, textiles, cueros y calzados, papel y productos metálicos.
El sector servicios, que continúa siendo uno de los principales impulsores de la economía paraguaya, creció 2,7% en abril y acumuló una expansión de 4,6% en los primeros cuatro meses del año. Sobresalieron los servicios gubernamentales, transporte, actividades inmobiliarias, salud, educación, esparcimiento, hoteles y restaurantes, comercio, telecomunicaciones, servicios empresariales e intermediación financiera.
Asimismo, el IMAEP que excluye agricultura y binacionales registró un crecimiento interanual de 2,7% y acumuló una expansión de 5% al cierre de abril, reflejando que el dinamismo económico también se mantiene en los sectores más vinculados a la demanda interna.
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