A primera vista, un dólar más bajo podría parecer una oportunidad para adquirir vehículos, inmuebles u otros bienes que tradicionalmente se comercializan en moneda estadounidense. Sin embargo, Bock señala que esta lectura puede ser engañosa, especialmente para quienes están considerando financiar estas compras con créditos en dólares.
“Ahora el dólar está bajo, pero lo lógico es que la tasa de interés en dólares suba”, explica. Esta relación responde a la dinámica habitual de los mercados financieros: cuando baja el tipo de cambio, el costo del dinero en esa moneda tiende a aumentar. En otras palabras, un préstamo en dólares hoy podría resultar más caro en términos de intereses.
A esto se suma el riesgo cambiario. Para quienes perciben sus ingresos en guaraníes, asumir una deuda en dólares puede convertirse en una apuesta riesgosa. Si la cotización de la divisa vuelve a subir, las cuotas también aumentarán en términos reales, absorbiendo una mayor porción del ingreso familiar.
Por ello, la especialista considera que endeudarse en dólares solo sería razonable en situaciones muy específicas, como cuando la persona ya cuenta con ingresos o ahorros en esa moneda, o cuando la compra formaba parte de una planificación financiera previa.
Donde sí identifica una oportunidad más clara es para quienes ya poseen ahorros en dólares. En un escenario de depreciación de la divisa, mantener esos fondos inmovilizados implica una pérdida de valor frente a una economía que opera principalmente en guaraníes. La recomendación, en ese caso, es poner esos recursos a trabajar.
Fondos mutuos, bonos o Certificados de Depósito de Ahorro (CDA) son algunas de las alternativas que menciona para generar rendimiento y mitigar el impacto de la baja del tipo de cambio. “Sería casi una necesidad para el ahorrista en dólares poner esos dólares a trabajar”, sostiene.
En cuanto al consumo, la baja del dólar podría traducirse en cierto alivio en los precios de algunos bienes importados de uso cotidiano. No obstante, Bock aclara que este beneficio no necesariamente se trasladará de manera directa a los bienes duraderos. En el mercado inmobiliario, por ejemplo, muchos vendedores ya comenzaron a fijar sus precios en guaraníes para protegerse de la depreciación del dólar.
Esto significa que, aun cuando una propiedad antes estuviera valuada en dólares, hoy su precio puede ajustarse en moneda local, neutralizando parte de la ventaja que podría representar un dólar más barato para el comprador.
Para los importadores, en tanto, el escenario puede ofrecer oportunidades puntuales, ya que sus dólares pueden rendir más en operaciones internacionales. Sin embargo, incluso en ese ámbito, la recomendación es analizar cada caso en particular, ya que los precios externos también pueden ajustarse.
Al cierre del jueves 30 de abril, el dólar estadounidense se ubicó en G. 5.977,06 por unidad en el tipo de cambio referencial del mercado interbancario, según el Banco Central del Paraguay (BCP). Se trata de uno de los niveles más bajos registrados en los últimos años, reflejando la fuerte apreciación del guaraní frente a la divisa estadounidense y consolidando una tendencia bajista que viene observándose desde mediados de 2025.
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