El informe del Departamento de Índices de Precios señala que el repunte inflacionario estuvo impulsado principalmente por aumentos en alimentos (especialmente frutas, panificados, lácteos y huevos), servicios turísticos y combustibles, mientras que algunas caídas en bienes durables importados y carne vacuna ayudaron a moderar el efecto global.
La inflación núcleo, que excluye componentes volátiles como frutas, verduras, servicios tarifados y combustibles, fue más baja que la inflación total, ubicándose en 0,1% mensual y 4% interanual, aunque todavía por encima del nivel de julio de 2024 (3,2%).
Frutas, panificados y lácteos: los más influyentes
Entre los alimentos, destacaron los aumentos en frutas, panificados, lácteos y huevos. En contraste, la carne vacuna mostró una disminución, especialmente en cortes tradicionales como costilla y vacío, atribuida a factores estacionales.
También se registraron bajas en productos como arroz y harina de maíz, beneficiados por una mayor producción regional y la baja de precios internacionales del maíz, con especial influencia de la oferta en Brasil y Argentina.
Servicios y combustibles también aportaron presión
Los servicios experimentaron subas en rubros como paquetes turísticos, comidas fuera del hogar, trabajo doméstico, lavado de ropa, servicios médicos y transporte interurbano. Los combustibles también aportaron al aumento con alzas en gasoil, nafta común y gas licuado.
Por el contrario, se observaron disminuciones moderadas en precios de bienes durables importados como electrodomésticos, autos y equipos informáticos, gracias a la apreciación del guaraní frente al dólar.
Bienes nacionales vs. importados
En términos de origen, los bienes nacionales mostraron una inflación mensual de 0,5%, mientras que los importados mantuvieron precios estables (0%). La inflación interanual para productos nacionales llegó a 5,3%, por encima del 3,5% para los importados.
En cuanto a la clasificación por transabilidad, los bienes no transables (como servicios y alquileres) crecieron 0,6% en el mes, mientras que los transables se mantuvieron sin variaciones.
Expectativas
Aunque los precios continúan por debajo del techo del rango meta del BCP, la tendencia alcista en algunos componentes clave (como combustibles y alimentos) plantea desafíos. La autoridad monetaria deberá seguir de cerca estos indicadores para evaluar posibles ajustes de política en lo que resta del año.
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