Según el último Informe de Situación Financiera de la Tesorería General del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), las transferencias del Gobierno para cubrir jubilaciones y pensiones del sector público aumentaron 10,7% interanual. Solo en 2025, el rojo de la Caja Fiscal alcanzó el equivalente a unos US$ 380 millones, mientras que en la última década las pérdidas acumuladas ya superan los US$ 1.600 millones.
Economistas y autoridades del área económica coinciden en el diagnóstico: sin cambios de fondo, el sistema se vuelve cada vez más insostenible y obliga a desviar recursos tributarios que podrían destinarse a inversión pública, infraestructura o políticas sociales.
El debate no es nuevo, pero sí más urgente. A medida que el déficit crece, también lo hace la carga sobre el Tesoro, en un escenario donde Paraguay busca preservar su estabilidad macroeconómica, sostener el grado de inversión y mantener reglas fiscales creíbles ante los mercados.
Contexto regional e internacional: un entorno más favorable
El renovado foco sobre la situación fiscal local se da, además, en un contexto externo relativamente más favorable. De acuerdo con el informe macroeconómico de Itaú, el mayor crecimiento proyectado para Estados Unidos y China mejora las perspectivas del PIB global para 2026.
En el caso de Estados Unidos, la proyección de crecimiento para 2026 fue revisada al alza hasta 2,7%, impulsada por un mayor dinamismo del consumo y de las exportaciones netas, a pesar del impacto de los aranceles. Para China, se espera un crecimiento en torno al 5%, en línea con los objetivos oficiales que serán ratificados en marzo.
Este escenario global más dinámico podría jugar a favor de economías abiertas como la paraguaya, especialmente en términos de comercio exterior y flujo de inversiones. Sin embargo, los analistas advierten que los desafíos internos, como el frente fiscal y previsional, siguen siendo determinantes para sostener la confianza de largo plazo.
Brasil y Argentina: señales mixtas en la región
En la región, Brasil muestra señales de una desaceleración moderada de la actividad, aunque con perspectivas de inicio de un ciclo de flexibilización monetaria. Itaú revisó al alza su proyección de crecimiento del PIB brasileño para 2026 a 1,9%, con una inflación esperada en torno al 4% y recortes de tasas que comenzarían en marzo.
Argentina, por su parte, exhibe un panorama de recuperación más gradual. Si bien se espera crecimiento económico en 2026 y 2027, este sería más lento que en 2025, afectado por un menor arrastre estadístico. Los datos más recientes muestran una actividad más débil hacia el cierre de 2025, aunque con expectativas de mejora apoyadas en la recuperación del consumo y la inversión.
El desafío local
En este contexto regional e internacional, Paraguay enfrenta el desafío de avanzar en reformas estructurales que permitan ordenar sus cuentas públicas sin comprometer el crecimiento. La Caja Fiscal aparece como uno de los puntos más sensibles de esa agenda.
Con transferencias crecientes, pérdidas acumuladas millonarias y una demografía que presiona cada vez más al sistema, el debate sobre su reforma deja de ser técnico para convertirse en una discusión clave sobre prioridades económicas y sostenibilidad fiscal.
La pregunta que empieza a instalarse no es si habrá cambios, sino cuándo y con qué alcance.
Tu opinión enriquece este artículo: