“De cada US$ 100 que genera la carne paraguaya, US$ 75 quedan en el campo”: así se definen los precios

(Por SR) Paraguay consolidó una de las cadenas cárnicas más exportadoras de la región. Actualmente, alrededor del 70% de la carne producida en el país se destina a mercados internacionales, un factor que explica por qué los precios del ganado y de la carne local están estrechamente vinculados a la dinámica del comercio global.

Un reciente análisis compartido por la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC) revela además cómo se distribuyen los ingresos dentro de la cadena productiva: de cada US$ 100 que ingresan al país por exportaciones de carne, aproximadamente US$ 75 se destinan al pago del ganado, es decir, al sector productivo.

Daniel Burt, gerente de la CPC, en contacto con InfoNegocios, explicó que esta proporción refleja la estructura real del negocio ganadero y la manera en que se transmiten los precios desde los mercados internacionales hacia el resto de la cadena.

“Lo que demostramos con los datos es que la vocación exportadora de Paraguay hace que el precio de la carne lo defina el mercado internacional”, señaló.

Según el análisis del gremio, el restante 25% del valor generado queda en la industria frigorífica, donde se concentran los procesos de faena, procesamiento, logística y comercialización.

Sin embargo, desde la CPC subrayan que estos porcentajes no representan ganancias directas para cada eslabón, sino que reflejan la distribución del valor dentro de la cadena.

“Eso no es margen. De ese ingreso hay que cubrir la faena, salarios, logística, empaquetado, marketing y todos los costos de funcionamiento de las plantas”, explicó Burt.

Los datos utilizados para este cálculo corresponden al promedio registrado durante todo 2025, tomando como base la dinámica del mercado ganadero y las operaciones de exportación.

El sector cárnico paraguayo funciona bajo una lógica de mercado internacional. En este contexto, los frigoríficos distribuyen los distintos cortes según la demanda específica de cada destino.

Por ejemplo, los cortes premium como lomito, bife ancho y bife angosto suelen enviarse al mercado europeo, donde alcanzan los precios más altos.

Otros mercados tienen preferencias distintas. Brasil absorbe cortes como la picaña, mientras que Israel y algunos países asiáticos compran principalmente el delantero del animal, que incluye distintos cortes utilizados en su gastronomía.

Chile, por su parte, se convirtió en uno de los destinos más completos para la carne paraguaya, ya que adquiere prácticamente todos los cortes del animal.

A esto se suman nichos específicos para productos con mayor valor agregado, como hamburguesas o derivados cárnicos procesados.

Esta segmentación permite aprovechar al máximo cada parte del animal, pero al mismo tiempo hace que el precio final dependa de múltiples variables.

“Es difícil decir qué mercado paga más, porque cada país compra cortes distintos”, explicó Burt.

Más allá de la demanda internacional, existen varios factores que pueden alterar la formación de precios dentro de la cadena cárnica.

Uno de los más relevantes es el clima, que incide directamente en la disponibilidad de ganado. Durante los períodos de sequía, por ejemplo, los productores suelen aumentar la oferta para reducir la carga en los campos, lo que puede presionar los precios a la baja.

Otro factor clave es el tipo de cambio, ya que el negocio exportador se maneja principalmente en dólares.

“No es lo mismo recibir dólares por la carne cuando el dólar está a 7.000 que cuando está a 6.000”, indicó Burt.

La competitividad regional también influye. Países como Brasil o Argentina pueden modificar la dinámica del mercado dependiendo del costo de su ganado o de nuevas aperturas comerciales.

Si Brasil cuenta con un ganado más barato, por ejemplo, puede ganar participación en mercados estratégicos como Chile o Israel.

En un sector tan integrado al comercio internacional, los precios se ajustan constantemente en función de la oferta y la demanda.

Las fluctuaciones en la producción ganadera, los movimientos del dólar, la competencia regional y las preferencias de consumo en los distintos mercados influyen de manera permanente en la formación de valores.

Por eso, desde el sector destacan que la cadena cárnica funciona bajo reglas de mercado y no responde a decisiones individuales de actores específicos.

“Es un mercado muy complejo. No es que alguien se siente y decida cuánto va a costar la carne. Todo se define por oferta y demanda”, afirmó Burt.

En ese contexto, la estructura exportadora de Paraguay continúa posicionando a la ganadería como uno de los motores del comercio exterior, con una cadena donde la mayor parte del valor generado permanece en el campo.

Tu opinión enriquece este artículo:

La Costanera sumará un nuevo símbolo: un monumento de casi 11 metros a Nuestra Señora de la Asunción

(Por BR) Asunción sumará en los próximos días un nuevo símbolo urbano y religioso. La capital contará con un monumento de gran escala dedicado a Nuestra Señora de la Asunción, patrona y fundadora espiritual de la ciudad, que será emplazado en el paseo central de la Costanera, detrás del Palacio de Gobierno. La obra demandó más de un año de trabajo, tendrá cerca de 11 metros de altura y será inaugurada, si el cronograma oficial se mantiene, entre el 14 y el 15 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por el aniversario de la capital.

Proyección económica: dólar cerraría 2026 en G. 6.300, con inflación de 3,5% y crecimiento de 4,2%

Los agentes económicos redujeron nuevamente sus expectativas para el tipo de cambio, mientras mantuvieron sin cambios las proyecciones de inflación, crecimiento económico y tasa de política monetaria. Para el cierre de 2026, estiman que el dólar se ubicará en G. 6.300 y que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 4,2%, según la Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE) correspondiente a julio de 2026, elaborada por el Banco Central del Paraguay (BCP). 

Le dijeron que nadie imprimiría de madrugada: la idea que convirtió a Printos en la imprenta 24 horas que emplea a 45 personas

(Por NL) Todo comenzó hace unos 15 años con una computadora que tenía en su casa, una impresora de escritorio y un pequeño local de apenas dos por tres metros. A partir de esos recursos, nació lo que finalmente se convertiría en una de las imprentas más reconocidas de Asunción. Sin embargo, el crecimiento de Printos no se explica solo por la inversión en equipos o la ampliación de servicios, que al inicio eran muy limitados, sino también por una decisión que tomó posteriormente su fundador, Luis Enrique Rene Melzer Resquin: mantener el negocio abierto las 24 horas cuando prácticamente nadie creía que pudiera funcionar.