La ganadería paraguaya atraviesa un momento de transformación en el que la recomposición del hato ya no pasa solamente por aumentar la cantidad de animales, sino por producir más y mejor con los recursos disponibles. En este escenario, el Consorcio de Ganaderos para la Experimentación Agropecuaria (CEA) pone el foco en la cría y el mejoramiento genético durante su 34.º Congreso Internacional.
Alejandra Chamorro, gerente general del CEA, explicó para InfoNegocios que el desafío actual está en elevar la productividad por hectárea y aprovechar mejor cada vientre disponible en el campo. “La cría es el motor primario de toda la cadena de la carne; necesitamos lograr más terneros por año por cada vientre disponible en el campo”, sostuvo.
A esto se suma la búsqueda de animales mejor adaptados al ecosistema, con mayor resistencia a los parásitos, mejor eficiencia en la conversión de pasto en carne y alta fertilidad. Para la directiva, la genética y la tecnología son herramientas centrales para avanzar hacia una actividad más rentable.
El Congreso forma parte de una estrategia que el CEA viene desarrollando durante todo el año, con capacitaciones sobre producción de cría en clima subtropical, mejoramiento genético en ganado de carne y sanidad para maximizar los índices de preñez.
Otro de los cambios que observa el CEA está relacionado con la manera en que se toman decisiones dentro de los establecimientos. Chamorro señaló que el agronegocio paraguayo está dejando atrás un modelo principalmente empírico para avanzar hacia una gestión basada en datos, precisión y seguimiento permanente.
En ese proceso, el CEA busca conectar la investigación y la academia con las necesidades concretas del productor, funcionando como un espacio donde el conocimiento pueda transformarse en herramientas aplicables al campo.
La Inteligencia Artificial también tendrá presencia en el Congreso, no solamente como un tema de análisis, sino como una herramienta aplicada a la gestión del propio evento. Será utilizada para administrar información e inscripciones y para procesar y resumir los aprendizajes de las disertaciones en tiempo real para los asistentes.
“El productor hoy busca y necesita optimizar procesos, medir resultados y tomar decisiones financieras basadas en datos concretos”, afirmó Chamorro.
La organización del evento también representa un desafío de gestión. Más de 1.000 participantes, 12 disertantes internacionales y más de 70 marcas auspiciantes forman parte de una estructura que, según Chamorro, se prepara durante todo el año.
El CEA cuenta con más de 55 años de trayectoria, más de 30 congresos internacionales realizados y más de 65 socios. La organización del encuentro requiere coordinar equipos técnicos y administrativos, proveedores, logística, comunicación y el programa académico.
“Un evento de esta escala no se improvisa en tres meses; es el resultado de un engranaje institucional que trabaja durante todo el año”, señaló.
La propuesta también busca generar valor para las empresas participantes y para los productores. Las marcas auspiciantes tendrán espacios de networking comercial, activaciones y herramientas de difusión, mientras que los asistentes podrán complementar las conferencias técnicas con espacios de integración y camaradería.
La intención es que quienes participen no solo accedan a conocimiento, sino que puedan regresar a sus establecimientos con contactos, oportunidades comerciales y herramientas aplicables a sus sistemas productivos.
Para Chamorro, la tecnología puede facilitar procesos, pero la gestión de un evento de esta magnitud continúa dependiendo de las personas. La coordinación de comités, proveedores y equipos multidisciplinarios requiere, según explicó, empatía e inteligencia emocional.
“Podés tener la mejor tecnología y el presupuesto más grande, pero un evento de más de 1.000 personas lo hacen las personas”, afirmó.
Su enfoque de liderazgo combina el profesionalismo técnico con la cercanía y la escucha. En esa línea, considera que el crecimiento del agro también abre espacio para una mayor participación femenina en la conducción de organizaciones vinculadas al sector.
Escuchar, contener al equipo en momentos de mayor presión, reconocer los pequeños logros y hacer que cada integrante comprenda su aporte al objetivo general son, para la gerente general del CEA, elementos fundamentales para sostener la motivación.
Así, el Congreso se plantea no solo como un encuentro técnico sobre cría y genética, sino como un espacio donde convergen producción, tecnología, conocimiento, negocios y relacionamiento, en un momento en que la ganadería busca elevar su eficiencia y competitividad.
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