La reinvención del cuero: jóvenes impulsan una nueva era para la marroquinería en medio de una caída del 50% en exportación

(Por SR) El sector apuesta por nuevos diseños, ventas digitales y un mayor aprovechamiento de la materia prima para transformar un subproducto de la ganadería en artículos con mayor valor agregado. Emprendedores jóvenes están renovando la industria con productos innovadores que van desde accesorios hasta piezas de decoración y moda.

La industria del cuero paraguayo atraviesa una etapa de transformación marcada por la innovación, la incorporación de nuevas generaciones y la búsqueda de mayor valor agregado. Lo que antes terminaba principalmente en productos tradicionales como calzados, cinturones y billeteras, hoy también se convierte en accesorios de diseño, artículos para el hogar y piezas con identidad propia.

En entrevista con InfoNegocios, Emilio Bedoya, presidente de la Cámara Paraguaya del Cuero, explicó que en los últimos años la marroquinería nacional experimentó una evolución importante gracias a la llegada de jóvenes emprendedores que comenzaron a explorar nuevas propuestas comerciales y creativas.

“La marroquinería en Paraguay mejoró muchísimo. Entró gente joven con ideas nuevas y eso está cambiando mucho el tema de la artesanía en cuero”, afirmó.

El representante gremial señaló que esta nueva generación está impulsando productos que anteriormente no tenían presencia en el mercado local. Entre ellos mencionó termos forrados, guampas, individuales para mesa, portacubiertos, artículos decorativos, accesorios e incluso piezas vinculadas a la moda.

Pero antes de convertirse en estos productos terminados, el cuero atraviesa un proceso industrial que permite transformar una piel cruda, vulnerable a la descomposición, en un material resistente, flexible y de larga duración.

El proceso comienza en la etapa conocida como ribera, donde las pieles pasan por un proceso de limpieza y preparación. Primero se realiza el remojo para eliminar los restos acumulados durante la conservación. Luego se lleva a cabo el pelambre, mediante el cual se retira el pelo con productos químicos y se prepara la estructura de la piel.

Posteriormente se realiza el descarnado, que consiste en retirar restos de tejidos y grasa adheridos. Finalmente, la piel pasa por procesos de limpieza interna para dejarla lista para su transformación.

La siguiente etapa es el curtido, momento en el que la piel se convierte realmente en cuero. En esta fase se modifican las fibras de colágeno para evitar que el material se deteriore con el tiempo. Dentro de la industria existen distintos métodos, como el curtido al cromo, uno de los más utilizados por su capacidad para producir cueros suaves y resistentes, y el curtido vegetal, que emplea taninos naturales y es ampliamente utilizado en productos de marroquinería.

Luego llega el postcurtido y acabado, donde se define gran parte de las características finales del producto. En esta etapa se ajusta el grosor, se estabiliza el material, se aplican aceites para recuperar flexibilidad, se tiñe y, finalmente, se seca y ablanda para lograr la textura deseada.

Según Bedoya, este proceso permite que el cuero pueda adaptarse a diferentes usos, desde tapicería automotriz hasta prendas, calzados y artículos de diseño.

“El mismo proceso sirve para hacer una tapicería, una campera o un artículo de marroquinería. El cuero pasa por cuero semiterminado y terminado, y ahí se define para qué producto va”, explicó.

El dirigente destacó además que esta nueva visión del cuero también incluye un mayor aprovechamiento de los residuos generados por la industria. Materiales que antes eran descartados hoy encuentran nuevos usos en pequeños artículos y accesorios.

“Todo eso que antes no valorábamos, hoy lo estamos valorando. En mi caso, de residuos por los que antes pagaba para desecharlos, hoy estoy desarrollando una pequeña industria y generando nuevos productos”, comentó.

La digitalización también se convirtió en una herramienta clave para pequeños productores y talleres artesanales. La venta online permitió que los emprendedores lleguen directamente a los consumidores y ofrezcan productos diferenciados.

Para el titular de la Cámara Paraguaya del Cuero, el desafío actual es que Paraguay avance en la cadena de valor y no se limite únicamente a exportar materia prima. La transformación del cuero en productos terminados representa una oportunidad para generar más empleo y fortalecer la industria nacional.

Sin embargo, el sector enfrenta un escenario internacional complejo. Bedoya mencionó que la demanda externa se encuentra afectada por los conflictos internacionales y la incertidumbre económica mundial.

“Nunca vi una situación como la actual. Está todo parado, especialmente la exportación”, señaló al explicar que varias empresas vinculadas al rubro enfrentan una reducción importante en sus operaciones.

Actualmente, Paraguay cuenta con alrededor de seis grandes curtiembres y varias empresas más pequeñas relacionadas con el procesamiento del cuero. La caída de los mercados internacionales generó una fuerte presión sobre la actividad, con disminuciones superiores al 50% en algunos segmentos exportadores, según explicó el dirigente.

A pesar del contexto, Bedoya considera que la clave para sostener la competitividad está en la capacidad de adaptación. “El que no se reinventa queda atrás. Hay que crear nuevos productos, nuevas cosas, porque si no vamos a formar parte de la historia”, expresó.

El futuro del cuero paraguayo, según la visión del sector, dependerá de seguir apostando por la innovación, el diseño y el aprovechamiento eficiente de una materia prima vinculada directamente a uno de los principales motores productivos del país: la ganadería.

Tu opinión enriquece este artículo:

Consumidor paraguayo 2026: menos fiel a las marcas, más estratégico y dispuesto a pagar por bienestar

(Por MV) El consumidor paraguayo está cambiando su manera de comprar. Más informado, menos atado a las marcas y con una mayor atención puesta en la relación entre precio y beneficio, hoy analiza dónde gastar, compara alternativas y busca promociones, pero, al mismo tiempo, está dispuesto a destinar parte de su presupuesto a productos y experiencias que asocia con bienestar y calidad de vida.

Minga Guazú-Hernandarias y Presidente Franco se afianzan como el nuevo polo logístico del país

Con casi 39.000 empleos directos a nivel nacional y la proyección de superar la barrera de los 40.000 puestos, la industria maquiladora acelera su crecimiento, con Alto Paraná como uno de sus principales polos. La saturación de Ciudad del Este impulsa una especialización metropolitana, donde las grandes naves industriales migran hacia municipios vecinos, mientras que la inminente conectividad vial del Puente de la Integración perfila a Presidente Franco como una nueva frontera para parques industriales y operaciones logísticas.