Zarza explicó que el trabajo técnico se centró en una evaluación exhaustiva de la normativa sanitaria vigente en Paraguay, bajo la autoridad regulatoria correspondiente, y que ese análisis se complementó con visitas de campo realizadas por auditores taiwaneses. Durante esas inspecciones, los técnicos recorrieron plantas frigoríficas y establecimientos de empresas habilitadas para exportar, donde verificaron procesos, controles y condiciones de producción.
Según detalló, las auditorías incluyeron a dos marcas locales reconocidas y se enfocaron en productos como el pollo industrial y el pollo casero. “Eso se cumplió y se cumplió satisfactoriamente”, remarcó el titular de Avipar, al señalar que ya pasó casi un año desde aquellas inspecciones sin que se registraran observaciones de fondo por parte de la contraparte taiwanesa.
Aunque hasta ahora no existe una confirmación oficial sobre la habilitación, Zarza aseguró que el sector maneja informaciones extraoficiales que indican que se trata solo de una cuestión de tiempo. “Seguimos en una gran espera, porque para el sector esto puede representar un antes y un después de lo que es la exportación de carne animal para el país”, enfatizó.
En cuanto al impacto productivo, el presidente de Avipar aclaró que aún no realizaron una estimación concreta de crecimiento, pero destacó el enorme potencial del país. Recordó que las exportaciones de carne avícola paraguaya hoy representan apenas entre el 2% y el 3% de la producción total, que ronda entre 180.000 y 185.000 toneladas anuales. En términos de valor, señaló que el mejor año fue 2023, con alrededor de USD 14 millones exportados.
Zarza sostuvo que esos números “se pueden superar por lejos” si se abre el mercado taiwanés, aunque aclaró que el crecimiento no sería inmediato ni brusco. “Hay que ir adaptando la producción”, explicó, al tiempo de afirmar que la habilitación incentivaría a que más frigoríficos y empresas se sumen al negocio exportador, lo que permitiría aumentar rápidamente los volúmenes.
El empresario también destacó que Paraguay comenzó a diversificar destinos, con los primeros envíos a nuevos mercados hacia finales de 2025, que hoy se presentan como opciones más interesantes que las disponibles en años anteriores. En ese contexto, Taiwán aparece como un destino estratégico por su capacidad de importación y su demanda sostenida.
Respecto a la posibilidad de acceder con arancel cero, Zarza fue contundente al considerar esa condición como clave para competir. Recordó la experiencia del sector porcino, que registró un fuerte salto en exportaciones tras la eliminación de aranceles. “El arancel cero da mucha competitividad”, afirmó, y subrayó que ningún mercado de exportación funciona como un monopolio, sino como un espacio de competencia entre múltiples proveedores.
Sobre el mercado taiwanés, explicó que ese país se autoabastece en aproximadamente un 70% a 75% de su consumo de carne avícola y cubre el resto con importaciones. En ese 25% compiten varios países, principalmente de Sudamérica, por lo que Paraguay deberá posicionarse con precio, calidad y condiciones sanitarias favorables.
Finalmente, Zarza señaló que la habilitación también podría abrir oportunidades para otros productos avícolas. Si bien aclaró que no maneja en detalle la comercialización de despojos y menudencias, consideró que Taiwán demanda cortes específicos como muslos y pechugas, lo que permitiría redireccionar subproductos hacia otros mercados, como África o Medio Oriente, que suelen buscar opciones más económicas. “Todo está atado al volumen de producción”, concluyó, al remarcar que el desafío ahora pasa por crecer de manera ordenada y sostenible.
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