Detrás del proyecto está María Leticia López Benítez, propietaria de la marca, quien recordó que el desarrollo de la marca llevó varios meses de trabajo antes de abrir oficialmente al público. “Primero empezamos ideando toda la marca y definiendo qué queríamos ofrecer. Siempre buscamos que sea un producto gourmet, rico y también lindo visualmente, porque la comida primero entra por los ojos”, comentó.
Para lograr esa propuesta diferenciada, López decidió trabajar junto a una consultora gastronómica con la que desarrolló tanto la identidad de la marca como la receta final del producto. El proceso incluyó extensos meses de prueba para encontrar la textura ideal de la masa y luego avanzar con los rellenos y combinaciones de sabores. “Fueron muchísimas pruebas hasta encontrar una masa realmente liviana y aireada. Mucha gente asocia el bollo con algo pesado, pero el nuestro es súper suave”, explicó.
Durante los primeros meses, Bombo funcionó únicamente bajo la modalidad delivery y a través de aplicaciones, “después abrimos un pequeño local físico, pensado como un espacio íntimo y acogedor. Es un local chiquitito, pero muy cálido. Tiene un jardincito y un salón pequeño, bastante íntimo”, describió.
La idea de apostar específicamente por los bollos surgió a partir de una inquietud personal de la emprendedora. Según contó, siempre le llamó la atención que un producto tan popular en otros países no tuviera una versión más desarrollada o gourmet en Paraguay. “Yo siempre pensaba por qué no tener en Asunción algo parecido a lo que se veía afuera. Empecé a investigar opciones en otros países y encontré versiones mucho más gourmet, con masas distintas y rellenos más innovadores”, señaló.
Fue justamente esa búsqueda la que terminó definiendo el concepto de la marca. “El nombre Bombo proviene de “bombolini”, palabra italiana utilizada para referirse a este tipo de bollos rellenos. De ahí salió el diminutivo Bombo”, detalló.
Actualmente, la marca ofrece más de 20 sabores entre opciones dulces y saladas. En el caso de los bollos dulces, utilizan masa frita tradicional, mientras que para las versiones saladas desarrollaron una masa horneada con masa madre, algo que también les permitió diferenciarse dentro del mercado.
Entre los sabores más llamativos aparecen propuestas como red velvet, tres leches, lemon pie y Nutella, “queríamos sabores que la gente vea o escuche y automáticamente quiera probar”, comentó López.
Bombo también ofrece sabores clásicos que continúan liderando las preferencias del público. Según detalló la propietaria, el bollo de crema pastelera sigue siendo uno de los más vendidos, mientras que dentro de la línea gourmet sobresalen especialmente los de tres leches y Nutella.
A diferencia de otros rubros gastronómicos, el bollo tiene una vida útil muy limitada, lo que obliga a una producción diaria muy precisa. “El bollo prácticamente se tiene que vender en el día. Eso hace que la operación sea mucho más exigente”, sostuvo. Con el tiempo, la marca fue ampliando su carta incorporando otros productos de pastelería que pueden conservarse por más tiempo, como alfajores, roles de canela y medialunas.
Bombo se encuentra ubicado en Barrio Recoleta, en la ciudad de Asunción.
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