Cómo aumentar la productividad laboral cambiando la forma de comer

(Por Lic. Giovanna Destefano) ¿Puedo aumentar mi productividad laboral cambiando mi forma de comer? La respuesta es un gran sí. Existen alimentos que por su composición nos resultan muy deseables; y por la publicidad que reciben creemos que son las alternativas correctas, son estos los mismos responsables (por su forma de absorberse en el organismo) los que disminuyen nuestra capacidad de concentración cerebral, el estado de alerta, rapidez y lucidez mental para la resolución de conflictos. En esta nota te contamos más.

Consumiendo ciertos tipos de alimentos, dejamos libre al organismo para cumplir con el resto de sus funciones.
Consumiendo ciertos tipos de alimentos, dejamos libre al organismo para cumplir con el resto de sus funciones.

La alta concentración de azúcares de todo tipo, naturales o no, dulces y no dulces sumada a las grasas o aceites agregados para formar postres, pan, pasta o cualquier tipo de masa, condiciona al organismo a realizar una única función por horas: la de detener la rapidez con la que llegan a ser absorbidos.

Debido a que, es el tiempo de llegada de los nutrientes al sistema lo que limita la utilización de nuestras demás funciones, es que el cuerpo se enfoca en moderarlo. Entonces, cuanto más rápido está disponible para absorberse, más chatarra el alimento, menor productividad, mayor somnolencia post almuerzo y una siesta requerida en plena reunión.

LOS ALIMENTOS MÁS ELEGIDOS

Entre estos alimentos podemos citar algunos, principalmente los más elegidos y los más fáciles de encontrar:

- Jugos, batidos o smoothies naturales (inclusive los que no contienen azúcar agregada).

- Ensalada de frutas (inclusive las que no tienen crema chantilly).

- Caldos.

- Sopas cremas.

- Purés de vegetales varios.

- Pastas y tartas.

- Arroz blanco.

- Aguas saborizadas.

- Postrecitos light.

- Helados frozzen de yogurt.

- Mermeladas light, galletitas integrales, de agua o de salvado.

- Pan árabe, wraps, empanadas al horno.

- Yogures light con colchón de frutas.

En lugar de estas preparaciones se sugiere consumir los alimentos de esta manera: hasta 4 veces en el día distribuidos en: desayuno, almuerzo, merienda y cena. Beber una botellita de 500cc de agua antes de cada comida.

LOS ALIMENTOS SUGERIDOS

A continuación incluimos un listado de sugerencias como sustitutos de los alimentos citados anteriormente, también fáciles de conseguir:

- Huevo duro, omelettes, huevo revuelto.

- Vegetales grillados o al vapor.

- Papa asada, batata, aguacate.

- Carne asada, churrascos, picañas, grilles, brochettes.

- Chupín de pescado, cazuela.

- Jamón cocido, quesos.

- Frutos secos: maní, nueces, almendras, castañas.

- Frutas enteras.

- Arroz integral.

- Semillas. Por ejemplo: sésamo.

- Hojas verdes frescas.

- Chocolate amargo, gelatinas.

UN CAMBIO QUE VALE LA PENA

Al consumir este tipo de alimentos promovemos el dinamismo, el desarrollo y mantenimiento de las capacidades intelectuales, además de contribuir a reducir el peso corporal.

Dejamos así, totalmente libre al organismo para cumplir con el resto de sus funciones. Al no haber sobrecarga de ciertas sustancias, el cuerpo se relaja, pero a la vez se activa y podemos asegurar el uso óptimo de los recursos nutricionales disponibles en favor de nuestra productividad. Inclusive estando sentados en el escritorio, nuestro metabolismo aumentará, rindiendo sin molestias, sin dolores, sin somnolencia o fatiga.

Aproximadamente al tercer día de cambiar nuestras elecciones lograremos identificar cambios muy notorios en el cuerpo, desinflamación, eliminación de retención de líquidos, desaparición de dolores de cabeza, calambres y/o mareos. Desaparecen también los conocidos antojos de la tarde, inclusive nos quedará energía para concurrir al gimnasio o realizar algún deporte luego del horario laboral.

Más información sobre este tema, podés encontrar en @nutricoachingpy o llamando al 0994 882859 o 0992 291571. Instagram: @nutricionistagiovannadestefano.

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